León suma ya 738 familias que recurren al banco de alimentos
La cifra alcanza su tope y supone un ascenso sin freno del 154% en 4 años.
El banco de alimentos de León está ubicado en el CHF.
No tiene fin el crecimiento. Una cola ascendente que hace que a las puertas del banco de alimentos de la capital leonesa esperen ya 738 familias. Más de 2.200 personas que se ven obligadas a recurrir a la asistencia social pública para tener un sustento básico. Nada de estereotipos sobre grupos de exclusión social o inmigrantes, como sucedía hasta el año 2008. Cuatro años después, aquellas 290 familias atendidas se han incrementado en un 154% y en sus rostros se identifican los estragos de la crisis sobre los estratos de las clases medias: pensionistas con hijos a cargo en el paro, núcleos familiares en los que todos o casi todos sus miembros se encuentran si trabajo. Personas que han agotado todos las vías posibles de auxilio antes de sentarse delante de los técnicos de los centros de acción social (Ceas), enseñar el resguardo de sus ingresos y preguntar qué día pueden pasar por las dependencias del CHF a por su lote de comida.
Sobre los palés, según informa el Ayuntamiento, se amontonan ya 36.195 kilos de comida, provenientes del programa de excedentes que, desde mediados de los años 80, aporta el Ministerio de Agricultura. Entregas de comida que se concibieron como ayudas puntuales, pero que se han desbordado. Alimentos básicos para la manutención de familias: pasta, aceite, legumbres, leche, hortaliza, conservas, galletas, productos lácteos y caldo. Una entrega media a la que se suman otros 1.070 kilos de productos infantiles: 155 kilos de cereales, 288 kilos de leche de continuación y 667 potitos infantiles para atender a los menores de 20 meses, que rondan el centenar. Núcleos familiares entre los que abundan los monoparentales, los de tres y los de cuatro miembros, según los datos facilitados por la administración municipal.
El listado se arrastra de anteriores convocatorias. Cuatro entregas en total a lo largo del año que tendrán su continuación en Navidades y que se actualizan con los datos obtenidos con el exhaustivo y metódica labor de los trabajadores del área de Bienestar Social. Profesionales que se encargan de supervisar que se encuentran por debajo del nivel de ingresos requeridos, fijados en el Iprem, que en la actualidad está en 532,51 euros, más 30 euros por cada miembros de la familia solicitante. Un listón por debajo del cual se encuentra cerca de una cuarta parte de la población.
No todos se atreven a acudir al banco de alimentos, pero cada vez más vencen la vergüenza.