Consultivo y Procurador tendrán la misma sede en caso de crisis
Amilivia y Amoedo firman un acuerdo de colaboración.
El presidente del Consejo Consultivo de Castilla y León, Mario Amilivia, y el Procurador del Común, Javier Amoedo, suscribieron ayer un convenio de colaboración en virtud del cual ambas instituciones podrán utilizar sus respectivas sedes, recién estrenadas ambas, de forma recíproca en caso de necesidad.
El acuerdo recoge textualmente que tanto el Consejo Consultivo como el Procurador del Común, «en su afán de acercamiento a las administraciones» y a los habitantes de Castilla y León, se desplazan frecuentemente a municipios de la Comunidad Autónoma para celebrar reuniones, recibir visitas y las quejas que formulan los ciudadanos.
«Ambas instituciones producen una sinergia positiva e intentamos que esta nueva sede de Zamora tenga un uso mayor al servicio de los ciudadanos de Zamora y de Castilla y León», dijo Amilivia. «Hasta ahora, el Procurador del Común estaba en las dependencias de la Universidad de Salamanca en Zamora, el campus Viriato. Hemos pensado que una de las mejores formas de dar sentido al nuevo edificio es también que el Procurador del Común pueda realizar aquí ese trabajo, habilitando al efecto un despacho», indicó, para añadir que esa institución es el alto comisionado designado por las Cortes de Castilla y León para proteger los derechos constitucionales y los contemplados en el Estatuto de Castilla y León.
Por su parte, el Procurador del Común ofreció su sede en León, recientemente remodelada, para que el Consejo Consultivo, en el supuesto de que tenga que celebrar alguna reunión con carácter descentralizado pueda hacerlo en la sede leonesa. «Se trata de una colaboración importante de dos instituciones necesarias», señaló Amoedo. «Para mí supone una enorme satisfacción el disponer aquí de un despacho estupendo para poder recoger las quejas de los ciudadanos de esta provincia cuando acuden al Procurador para presentar su queja ante una actuación irregular de la Administración», agregó.