La juez manda a prisión al sospechoso del crimen del Húmedo y a dos encubridores
Se entregó en la Comisaría de Policía Nacional de León tras haber sido detenidos su tío y un amigo.

El coche en el que fueron trasladados los presos, a las puertas de los Juzgados de León.
J.I.T.L. un vecino de León de 24 años de edad, que se entregó a primera hora de la mañana en la Comisaría de la Policía Nacional en León alegando que tenía constancia de que se le estaba buscando en relación con el «Crimen del Húmedo», fue enviado a prisión ayer por la titular del juzgado de Instrucción número 4 de los de León, María Teresa Peña, tras tomarle declaración en la sala de vistas número 14 de los juzgados de la capital.
La juez interrogó al sospechoso en presencia de sus dos abogados en una sesión grabada en soporte digital, que se inició poco antes de las 13.00 horas y que concluyó a las 16.44 horas con su traslado al Centro Penitenciario Provincial de Villahierro, en Mansilla de las Mulas.
Tras la toma de declaraciones, la juez consideró que existían fundamentos suficientes como para privar de libertad al sospechoso, acusado de dar muerte de una puñalada a Raúl López Fernández, un muchacho de 25 años de edad con el que supuestamente mantuvo una discusión en la madrugada del 28 de octubre a la puerta de un pub de la calle La Paloma, en el Barrio Húmedo de la capital.
La Magistrada-Juez ordenó encarcelar también a R.L.U. de 35 años de edad, un tío del principal sospechoso sobre el que pesa la acusación de encubrimiento, al considerar su Señoría que es la persona que presuntamente dio cobijo al sospechoso en un primer momento.
Por el mismo motivo se determinó que S.M.I. de 31 años de edad y amigo del principal encausado, debía ingresar también en prisión. Presuntamente acompañó al supuesto autor de la puñalada en su huída inicial y le ayudó a escapar. En cualquier caso, los tres acusados niegan su implicación en los hechos y son las contradicciones en las que incurrieron en el transcurso de la sesión las que han llevado a la juez a pensar que la versión que sostiene la Policía Nacional se ajusta con veracidad a lo que ocurrió en realidad aquella noche.
Caída encadenada
La detención en la jornada del pasado miércoles de los dos acusados de encubrimiento precipitó los acontecimientos. Pese a que la Policía Nacional tenía perfectamente controlados los movimientos de todos los implicados y con la particularidad de que la operación sigue abierta a pesar de haberse cerrado las detenciones y la puesta a disposición judicial de los supuestos implicados, hace 72 horas se adoptó la determinación de practicar la detención del tío y del amigo del principal acusado por entender que era el momento adecuado.
Movimiento controlado
La Policía Nacional hizo saber al principal acusado que tenía recogidos todos los movimientos que había realizado desde su huída de León.
De hecho, en vísperas de producirse la entrega, se le hizo saber que había constancia sobrada de que se encontraba residiendo en Madrid en compañía de su pareja y que un importante dispositivo policial estaba siguiendo sus pasos por si decidía moverse de la zona. Al final, se entregó. No declaró nada en la Comisaría de Policía y ante la juez negó su participación en los hechos.
Respecto al resto de cuestiones, la titular del juzgado de Instrucción responsable del caso mantiene el secreto del sumario por lo cual no han trascendido de momento más detalles respecto a las diligencias realizadas. Se mantiene el secreto del sumario.