Puente de paso y ahora de paseo
Las modificaciones en la anchura del viaducto de Maristas permitirán a partir de ahora que los viandantes circulen por la parte superior y también por la inferior.

A los lados del carril central, por el que irá la doble vía de Feve, se aprecia el aspecto que tendrán las aceras para los peatones.
Seguirán las obras hoy y ya solamente falta una semana para la apertura definitiva del vial. Ayer tarde, bajo una niebla que se iba haciendo espesa con la caída de la luz, el puente de Maristas en Álvaro López Núñez ofrecía la típica estampa de final de etapa en las labores. La semana próxima es previsible que se abra el viaducto que permite acceder a la calle Ramón y Cajal por la vía corta.
La novedad radica en que cuando estén finalizadas las tareas, la zona será de acceso peatonal por la zona superior y por la inferior. El tramo de espacio que se gana al configurar un arco más ancho para el puente habilita una acera a cada lado de las vías que facilitará el acceso y el paseo para quien lo estime conveniente. Un cambio en positivo.
A la espera de que la colocación de las vallas laterales se dé por finalizada y de que se adoquinen las aceras de los dos sentidos, la circulación para los vehículos continúa cortada en el tramo de atajo. Para acceder a la zona de la muralla hay que bajar hasta la plaza de El Espolón y girar luego a la derecha. La salida natural conduce a Ramón y Cajal pero unos metros más adelante de lo que era factible hasta hace pocos días. En otra semana más todo volverá al mismo cauce de principios del otoño, si no hay cambios.
El carril del puente que salida a la plaza de El Espolón está abierto ya y poco a poco el entorno de Maristas recupera la normalidad.
Funcionamiento viejo para un puente nuevo, que gracias a su configuración ejecutada en forma de losa vertical, permite gozar de la anchura suficiente para que puedan caber la doble vía del ferrocarril que Feve pretende integrar en la ciudad, una acera de cada lado para que los peatones puedan hacer gala de su condición y unas barandillas de protección.
Piedras en San Mamés
Dice el Ayuntamiento que las piedras que hicieron famoso el anterior puente se mantendrán para darle un uso reciclado en la zona del parque de San Mamés, que no queda muy lejos y mantiene una estética bastante similar. Solamente falta abrir al tráfico el carril correspondiente a los accesos desde la Plaza de El Espolón hacia la antigua Cruz Roja. Todo va cobrando cuerpo poco a poco. De hecho, el esbozo de la senda peatonal de Feve ya se ve como se aprecia en las imágenes.
Y de forma añadida, San Mamés tendrá un acceso para coches que terminará de dotar de la funcionalidad necesaria al plan.