El comité de Antibióticos exige retomar la producción tradicional para sobrevivir
La empresa «no aguantará los gastos de un año», hasta que se inicien nuevos proyectos.

Viñayo, Santos, Ronda y Martínez, de los cuatro sindicatos del comité de empresa.
El comité de empresa de Antibióticos exigió ayer que la empresa retome la elaboración de sus productos tradicionales de forma inmediata, como única vía para poder sostener los gastos de mantenimiento hasta que se pongan en marcha los proyectos de futuro, algo que en el mejor de los casos no ocurrirá antes de un año. Para ello, necesita la ayuda que comprometió en su día la Junta para la adquisición de materias primas.
Los sindicatos denuncian que la empresa ya ha incumplido el expediente de regulación de empleo que afecta a toda la plantilla en su primer mes de aplicación, que la producción está prácticamente paralizada (a entre el 6 y el 10% de la capacidad de la planta). También aseguran los trabajadores que está demostrado que la histórica planta leonesa tiene un prometedor futuro «si de verdad hay voluntad de gestionarla correctamente»; y que en los últimos meses han recibido numerosas visitas de inversores interesados en hacer encargos y trabajar con esta empresa química, que tiene pendientes al menos cuatro proyectos nuevos.
Sin embargo, el comité se pregunta por qué la actual dirección de la compañía se niega no sólo a poner en funcionamiento la planta, sino a dar explicaciones sobre cuáles son en realidad sus planes de futuro. Los representantes de los trabajadores aseguran que el proyecto de futuro más inmediato, Metabolix, no entrará en funcionamiento en el mejor de los casos hasta dentro de un año. «La planta tiene unos gastos diarios muy elevados, en plantilla, en energía, en material,... cómo va a sobrevivir durante un año sin ingreso alguno, si en el momento actual ni siquiera tiene dinero para poder comprar las materias primas tradicionales».
Condiciones laborales
Los representantes de los cuatro sindicatos que forman parte del comité de Antibióticos (UGT, CC.OO., USO y Csif) participaron ayer en una rueda de prensa conjunta en la que denunciaron en primer lugar el incumplimiento del expediente de regulación de empleo firmado el pasado 31 de octubre, que obliga a toda la plantilla a pasar al paro un máximo de seis meses durante un año y que comenzó a aplicarse el pasado día 14. De momento de los algo más de 300 trabajadores de la química hay un centenar que permanecen en sus puestos de trabajo, mientras otros 200 sufren ya la regulacion. Los sindicatos denuncian que esos cien que trabajan no tienen nada que hacer, porque la producción está paralizada desde hace tiempo.
El presidente del comité, José Antonio Ronda (UGT), denunció ayer también se que ha incumplido una de las premisas que los trabajadores exigieron para firmar el ERE: el pago de las deudas salariales. A día de hoy se les debe el mes de octubre, y no han cobrado la séptima parte de las extras adeudadas, que se acordó pagar en diversas mensualidades. Además, la empresa, según el comité, no ha respondido a las peticiones de reunión de la comisión de seguimiento del ERE.
Roberto Martínez, de CC.OO., Néstor Santos, de USO y Jesús Viñayo, de Csif, coincidieron en que la planta (y sus puestos de trabajo) tienen grandes posiblidades de futuro si se aplica una gestión correcta, pero denunciaron que la actuación de los actuales propietarios pone en peligro esta viabilidad. «Algo lamentable cuando Antibióticos, a diferencia de otras empresas, tiene encargos y clientes».