Vestas renuncia a los despidos a cambio de flexibilidad y un ERE generalizado
La empresa decidirá cuándo y cómo trabajan los empleados, según la producción.

La manifestación realizada el pasado domingo fue una de las medidas de presión adoptadas.
Ha sido un éxito, porque se ha conseguido que no se produzca ningún despido; pero las concesiones han sido importantes y el esfuerzo que tendrán que realizar los trabajadores será también destacado. Así resumía ayer el acuerdo firmado en Vestas Nascelles Spain el secretario provincial de MCA-UGT, Manuel Luna. Un acuerdo firmado tras la aprobación de la asamblea en la noche del miércoles, después de una reunión maratoniana el martes (que concluyó a las tres de la madrugada) y de que la empresa aceptara al día siguiente renunciar a los 140 despidos anunciados.
«Ha sido una negociación no exenta de tensiones, y de presión, porque los trabajadores han permanecido continuamente ante las instalaciones de la planta en Villadangos para advertir a la empresa».
El caso es que finalmente se ha firmado un acuerdo que recoge que no se producirán despidos forzosos, aunque abre la posiblidad a que se lleven a cabo bajas voluntarias. En estos casos los trabajadores que decidan abandonar la multinacional danesa recibirán una indemnización de 33 días por año trabajado.
Flexibilidad
El punto de más peso del acuerdo es el que se refiere a la flexibilidad. Un plan que recoge que la empresa puede distribuir las jornadas y los horarios de los trabajadores según sus intereses, es decir, en función del volumen de pedidos que tenga que atender.
La fabricación de componentes eólicos tiene un carácter muy estacional, con pocos encargos durante el invierno y la mayor parte entre junio y septiembre, ya que es en verano cuando se instalan los parques.
La empresa podrá así requerir el número de trabajadores que considere necesario en cada momento para atender sus encargos.
ERE generalizado
A cambio de no realizar despidos, la totalidad de la plantilla (465 trabajadores en la actualidad) se verá afectada por un expediente temporal de regulación de empleo, que comenzará a aplicarse a partir del próximo lunes.
Los periodos de permanencia en el desempleo serán rotatorios, con el objetivo de distribuir la carga de trabajo lo más equitativamente posible; y en cualquier caso no podrán superar el 36% de la jornada total anual de cada trabajador. «Lo que no quiere decir que tenga que llegarse a ese porcentaje, si no es necesario la estancia en el paro será menor».
Manuel Luna recordó ayer que la flexibilidad que a partir de ahora se implanta en la fábrica de Vestas en Villadangos del Páramo es habitual ya en las grandes empresas industriales, que optan por adaptar las plantillas a las necesidades puntuales de producción en lugar de realizar ajustes más drásticos.