León-Bilbao y León-Guardo serán de obligado servicio público
Lo que es seguro es que la línea de Feve León-Bilbao no cerrará, al reconocerse como red convencional sujeta a la obligación de servicio público. Ni el trayecto entre la capital leonesa y la vasca, ni tampoco la línea de cercanías León-Guardo, en la provincia de Palencia. Así consta en el acuerdo por el que se declararon los servicios de transporte de viajeros de media distancia competencia del Estado que quedan sometidos a la obligación de servicio público. Sin embargo, el acuerdo elevado por la ministra Ana Pastor al Consejo de Ministros abre otras incertidumbres ya que antes del 30 de junio de este año se deberán definir cómo quedan esas líneas para equilibrar gastos y ingresos. «Las condiciones de prestación del servicio, así como la contraprestación económica, se reflejarán en el oportuno contrato entre el Ministerio y dicha entidad pública empresarial (Renfe), que deberá formalizarse antes del 30 de septiembre de 2013», señala el texto enviado por la titular de Fomento.
En el caso de Feve, los sindicatos son optimistas teniendo en cuenta que en los próximos dos años comenzará el nuevo trayecto urbano, una vez que concluyan las obras de integración del tranvía en la capital leonesa. Sobre el papel, y a la vista de los estudios, se debe producir un incremento del número de viajeros, lo que generará más actividad y frecuencias. Caso aparte es lo que pasará con el trayecto hasta Guardo desde Matallana, donde el número de usuarios se reduce de forma importante.
Objetivo clave para los sindicatos es el mantenimiento de los puestos de trabajo. Más de un centenar en la provincia. De momento, no existen movimientos y el compromiso es que cualquier acuerdo pase por el mantenimiento del empleo.