Ultimatum del comité de Antibióticos a los incumplimientos de la empresa
Aunque «no es su voluntad», anuncia movilizaciones si no se pagan las nóminas.

Un grupo de trabajadores de Antibióticos se concentró ayer ante la fábrica.
Los trabajadores de Antibióticos se consideran «atropellados» por los reiterados incumplimientos que la empresa hace de los acuerdos que se alcanzan «con la mejor voluntad» en los expedientes de regulación de empleo que se negocian, y han dado un ultimatum a la dirección para que cumpla sus compromisos tanto en lo que se refiere al pago de las nóminas adeudadas como en cuanto a la puesta en marcha de la producción de las líneas tradicionales, que permitirán a la fábrica mantener la actividad a la espera de que se concreten los nuevos encargos.
Los trabajadores se concentraron ayer a las puertas de la empresa, y denunciaron también que la dirección anulase la reunión de la Comisión de Seguimiento de los acuerdos adoptados en el último ERE sin aviso ni explicación previa. El secretario de Acción Sindical de Fitag-UGT, Roberto Rabadán, calificó de «atropello» a la plantilla la actuación de la empresa, que se compromete una y otra vez a acuerdos que incumple también de forma constante.
Sin más retrasos
Ante la sede de la histórica fábrica leonesa comparecieron ayer representantes de los sindicatos UGT, CC.OO. y Csif (en el comité de empresa tiene presencia también USO), y coincidieron en señalar que no permitirán más retrasos y que si la dirección no cumple lo pactado recurrirán de nuevo a las movilizaciones. «No es nuestra voluntad acudir a esta vía, pero este es el último desplante que vamos a soportar», destacaron.
Rabadán lamentó que «la mala cabeza de la dirección de esta empresa nos haya llevado a una situación lamentable, en la que no sólo se deben dos nóminas y la parte de las extras que habíamos acordado cobrar en séptimos hasta marzo, sino que la producción no acaba de arrancar. Y eso pone en peligro los puestos de trabajo, tanto de los empleados que actualmente están afectados por el ERE como de los que están trabajando, que tampoco cobran. Todos tenemos hipotecas que pagar y estómagos que llenar, y eso sólo podemos hacerlo cobrando los salarios».
Los representantes sindicales indicaron que no desean «confrontación, sino diálogo». Así lo aseguró también Roberto Martínez, de CC.OO., quien reiteró que en la fábrica únicamente está en funcionamiento la zona estéril, pero ni hay materias primas ni se ha iniciado la producción de las sustancias tradicionales, sobre las que según los planes de viabilidad debe sostenerse la rentabilidad de la empresa.
Por su parte Jesús Viñayo, de Csif, denunció que muchos de los trabajadores que han pasado a situación de paro están teniendo problemas para cobrar, lo que está colocando a las familias en serios aprietos.
Los representantes de los trabajadores denunciaron el desabastecimiento de materias primas que sufre la empresa, una situación que se presenta «a nivel general, hasta en los equipos de protección individual». Una situación que impide que la fábrica pueda retomar la actividad a la espera de nuevos proyectos.