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Los entornos de los colegios serán Zona 30 para proteger su seguridad
La carretera de Santander baja de 70 a 50 kilómetros su límite de velocidad.

El alcalde de Villaquilambre, Manuel García, visita las obras con parte de su equipo.
El Ayuntamiento de Villaquilambre ha decidido implantar en las tres áreas aledañas a los colegios del municipio una Zona 30, una de las últimas soluciones que los núcleos de población, sobre todo en el ámbito europeo, han empezado a poner en marcha para crear las denominadas «vías de estar», frente a las «vías de pasar».
Estas vías, en las que no está permitida la circulación a más de 30 kilómetros por hora, cuentan, entre otras características, con una señalización de entrada y salida del área, un tratamiento especial de los aparcamientos y coexistencia con bicicletas.
«Los peatones están más protegidos, se puede implantar de forma inmediata y el coste es bajo», señala el concejal de Policía, Protección Civil e Infraestructuras, Manuel Rodríguez Almuzara.
Ventajas testadas
Las ventajas son múltiples, entre ellas, reducir las emisiones contaminantes y el ruido, así como el consumo de combustible, aumentando la eficiencia energética; pero el principal objetivo de esta medida es aumentar la seguridad vial, lo que está demostrado por las estadísticas.
Así, diversos estudios señalan que la limitación de la velocidad máxima de circulación a 30 kilómetros por hora reduce a la mitad el riesgo de sufrir un accidente; las consecuencias sobre la integridad física de las personas, en caso de accidente, no supera una serie de contusiones; los peatones y personas con movilidad reducida pueden cruzar la calle de forma más segura y el tiempo de reacción y frenado de los automovilistas ante situaciones inesperadas, se duplica.
El concejal de Policía trabaja en todos los aspectos a tener en cuenta para la implantación de las Zonas 30, como las prioridades de paso, mientras se encargan las señales de comienzo y fin de cada zona y se refuerza el control por parte de la Policía Local que, por otra parte, ya se encuentra presente en todos los colegios durante las entradas y salidas escolares. La medida, indica, «se implantará en breve».
Por otra parte, se va a rebajar a 50 kilómetros por hora la velocidad máxima de la Carretera de Santander, que actualmente tiene una señalización a 70, pero que resulta anacrónica, una vez que la carretera es ya una vía urbana que pertenece al entramado viario del municipio de Villaquilambre.