Los impagos tributarios crecieron un 39% en León en los últimos dos años
La morosidad del IBI se dispara hasta un 159% desde el 2010 por la crisis inmobiliaria.

La cantidad de recibos correspondientes a tributos del Ayuntamiento de León que quedan sin pagar en la vía voluntaria se ha disparado un 39,6% en los últimos dos años. Un crecimiento que tuvo su punto de inflexión en el año 2010, cuando se cerró el cobro con 29.273 valores pendientes de reclamar, pasó a 36.997 titulares que no cumplieron con sus obligaciones de desembolso en el 2011 y no se ha querido frenar en el reciente 2012, cuando los datos del servicio de recaudación reflejan que en el municipio quedaron pendiente de pago al cerrar el ejercicio un total de 40.881 cargos por impuestos y tasas. Una tarea pendiente para la apertura de la vía ejecutiva que deja pendiente de ingreso por reclamación a sus titulares cerca de 7,4 millones de euros.
El incremento del número de valores que quedan pendientes de pago no se debe apenas a la morosidad de los hogares leoneses, donde se mantiene en los mismos índices el cumplimiento con las obligaciones fiscales, sino que se apunta como incidencia de la crisis de las empresas constructoras. Un análisis, reseñado por los técnicos del servicio de recaudación, que ponen el foco sobre el abultado crecimiento de los impagos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Un tributo por el que en el año 2010 se cerraba la contabilidad en vía voluntaria con poco más de 7.112 unidades urbanas pendientes de pago. Una nimiedad si se compara con las 14.593 que quedaron en el año 2011 y las 18.466 que este año quedan registradas en el debe de la contabilidad para ser reclamadas por la vía ejecutiva, lo que supone un crecimiento del 159,6%.
El abultado volumen de las unidades urbanas pendientes de pago del IBI no tienen una incidencia proporcional sobre la cantidad adeudada, que ha crecido en los dos últimos años un 73,8%, desde los 3 millones del 2010 a los 5,2 millones de euros que quedan apuntados en rojo en la contabilidad de recaudación una vez cerrado el 2012. Menor porcentaje que el correspondiente a los impagos, que los técnicos explican como consecuencia de que el abandono de las obligaciones tributarias por parte de las constructoras supone la acumulación de todas las unidades en que se dividen materialmente los edificios: no sólo viviendas, sino también cocheras y trasteros, cuyas cuotas son bajas pero figuran como valores independientes de cobro. Recibos reclamados que en la mayoría de los casos, como reseñan desde el departamento de recaudación, afectan a empresas que están inmersas en concursos de acreedores.
La cifra de estos impagos pasa ya a la vía ejecutiva de reclamación. Un proceso mediante el que el Ayuntamiento consiguió recaudar el pasado año más de 9 millones de euros, pendientes por falta de pago de tributos, tasas, precios públicos e, incluso, multas y arrastrados de hasta cuatro ejercicios atrás.
El mismo procedimiento en el que entran ya los más de 40.000 impagos del 2012, a los que primero se reclama la deuda y luego se les intenta cobrar sobre sus activos y bienes, lo que incluso puede terminar, en algunos casos, en embargos.