El hurto de cable supera los 102.000 metros y los 600.000 de coste
El robo de cable ha sufrido en los últimos años un espectacular aumento en León. Sólo en la capital leonesa, en los tres últimos años, los ladrones han robado más de 102.000 metros de conductores eléctricos, lo que supone un gasto para el municipio de unos 660.000 euros. Las zonas más afectadas, la carretera de Carbajal, la Ronda Sur, el carril bici de la Universidad, La Lastra, la carretera de Villarroañe y el barrio de la Inmaculada.
En la ciudad hay un total de 27.000 puntos de luz en farolas y unos 100.000 en edificios municipales, instalaciones deportivas, centros cívicos, campo de fútbol… Aproximadamente, entre el 10 y el 15% de ellos se reponen cada año. Precisamente durante el pasado ejercicio el Ayuntamiento de León convocó tres concursos de adquisición de lámparas y equipos auxiliares con un importe total de 42.677,91 euros para poder hacer frente a estas renovaciones. Además, el Servicio de Alumbrado también gestionó la adquisición de 25.100 metros de conductores eléctricos (cable), con un coste de 56.639 euros.
100.000 euros
La concejala encargada de este servicio, Belén Martín-Granizo, explicó ayer, en una nota hecha pública por el Ayuntamiento, que gran parte de este material ya está repuesto, aunque algunas de las obras se están haciendo este año. Una cifra (unos 100.000 euros) que destaca frente a los 400.000 euros anuales de los que disponía el anterior equipo de Gobierno socialista para hacer frente a estos gastos. «En el Ayuntamiento no hay todo el dinero que nos hace falta para resolver todas las necesidades, por eso tenemos que priorizar las actuaciones según que las áreas estén más o menos pobladas y con mayor densidad de tráfico, garantizando el servicio en rotondas, cruces, enlaces de la red viaria principal, en zonas de mayor riesgo…». En los últimos meses, los operarios del Servicio de Alumbrado han repuesto cable en las calles como Cipriano Rodríguez, Rebollar, Estocolmo, avenida Peregrinos, Joaquín González Vecín o Juan Pablo II.