El PP paraliza la reclamación por acoso laboral del PSOE a un funcionario en 2007
La Junta de Gobierno decidió ayer desestimar el recurso presentado por el funcionario del Ayuntamiento Carlos Hurtado, quien le reclama a la administración cerca de 300.000 euros por los daños personal que alega que sufrió por un presunto acoso laboral cometido por el anterior equipo de gobierno. Una vía administrativa que los actuales rectores del consistorio han decidido paralizar en espera de que se resuelva el caso que se mantiene abierto en la actualidad en el juzgado de instrucción número 3 de León, en el que el trabajador cursó denuncia contra el anterior alcalde, Francisco Fernández, y sus entonces concejales de Personal, Ibán García del Blanco —ahora senador— y de Economía y Hacienda, Miguel Ángel Fernández Cardo, que en este mandato es procurador autonómico.
El funcionario municipal afectado —que es el mismo sobre el que el PSOE cuestionó que propusiera la adjudicación del contrato de asesoramiento de los despidos a la empresa en la que trabaja su hijo— alude en su petición de reclamación patrimonial un informe del Procurador del Común, de enero del 2009, en el que se constatan sus reclamaciones e instaba al consistorio a subsanar la situación. Una recomendación que no fue atendida e hizo que Hurtado abriera, además de la judicial, la vía administrativa. Una vía que el actual equipo de gobierno considera que se debe frenar por el momento, como expuso ya en una resolución anterior y vuelve a hacerlo ahora ante el recurso del trabajador.
Los hechos comenzaron en el 2007, tras entrar el PSOE y la UPL en el gobierno municipal. Entonces, el funcionario, que es jefe de los servicios económicos, denuncia que se le relegó de sus funciones, tras apartarle de los consejos de administración de las empresas públicas en las que participaba y sin dejarle participar en otros cometidos, como la elaboración de los presupuestos o las ordenanzas fiscales; labores que pasaron a ser desempeñadas por trabajadores adscritos al servicio que dirigía él y sin su supervisión. Además, insiste en que se le trasladó a un despacho sin las mínimas condiciones. Una situación que le llevó, como reseña en la denuncia por discriminación laboral presentada, a estar de baja y recibir tratamiento psicológico.