Una oleada de solidaridad logra surtir de nuevo al Ropero Social
Atiende a más de medio centenar de familias del municipio.

Imagen de las instalaciones del Ropero Social lleno de donaciones de los vecinos.
El llamamiento de los voluntarios que atienden el Ropero Social de Villaquilambre ha conseguido una auténtica oleada de solidaridad, según ha podido constatar el propio Ayuntamiento. Después de la Navidad, el ropero había quedado desabastecido, sobre todo, de ropa de niño, ropa de abrigo y determinadas tallas. Tras la llamada de ayuda, los voluntarios se afanan en clasificar y colocar la ropa recibida, agradecidos y satisfechos por la acogida que ese grito de auxilio ha tenido entre la población.
El concejal de Servicios Sociales, Juan Carlos Cortina, también ha querido agradecer la solidaridad de la población, pero, sobre todo, «agradecer a los voluntarios el trabajo ímprobo que hacen por los demás, porque gracias a ello podemos dar este servicio».
En estos momentos, nueve personas atienden el Ropero Social que el Ayuntamiento de Villaquilambre tiene en Villaobispo, en la conocida como caseta de Protección Civil (antiguas escuelas), y que da servicio, habitualmente, a más de cincuenta familias del municipio.
Los voluntarios, por otra parte, se encargan de otras labores como llevar a cabo campañas de recogida de juguetes y acompañar a los ancianos de los centros de día y residencias.
El Ropero se abre los miércoles de 11.00 a 13.00 horas y el primer martes de cada mes de 18.00 a 19.00. Juan Carlos Cortina recuerda la necesidad de que esta iniciativa cuente con «más personas voluntarias que permitan que abramos otros canales de ayuda a la población más afectada por la crisis económica, como la ayuda a domicilio».
Este llamamiento ha tenido también eco entre los jóvenes del municipio. Así, la asociación juvenil Temp-Us ha puesto en marcha la campaña «I love Ropero» para colaborar con el Ropero Municipal de Villaquilambre.
«Abrimos la posibilidad a que la gente que participe en cualquiera de nuestras actividades pueda traer ropa que no le sirva y quiera donarla y nosotros nos encargaremos de llevarla al Ropero», explica la presidenta, Patricia de Anta.
A su vez, las prendas que no estén en condiciones de ser entregadas, podrán utilizarlas en la asociación como material para los diferentes talleres de manualidades.
«Es una buena manera —dice la concejala de Juventud, Carmen Pastor— de colaborar entre voluntarios, facilitar el trabajo de ambas entidades y potenciar el voluntariado y acciones solidarias en el municipio».
La solidaridad de los vecinos de los núcleos de población de Villaquilambre permite que las familias más necesitadas puedan disponer de ropa adecuada a cada estación. También de juguetes para los más pequeños en Navidad y atención a los ancianos en los centros de día y residencias. El Ayuntamiento quiere la suma de más voluntarios para poner en marcha más programas de apoyo social.