El largo camino inalcanzable de la acreditación europea
La Facultad de Veterinaria de León fue la primera en ser evaluada en España, en mayo de 1989, como parte de un Plan Piloto del Comité Consultivo para la Formación de Veterinarios (CCFV), dependiente de la Comisión Europea, en el que se seleccionó una facultad de cada estado miembro.
En aquella ocasión se destacó en su informe, entre otros aspectos, la calidad del cuerpo docente, la instalación piloto de tecnología alimentaria, la gestión de la Granja y la labor investigadora.
En 1994 se inauguró un moderno Hospital Clínico que completaba instalaciones presentes en el edificio central. Entre el 5 y el 11 de noviembre de 2001, la Facultad de Veterinaria fue nuevamente evaluada en su calidad y como consecuencia de las recomendaciones de los expertos visitantes, se creó la Fundación Hospital Clínico Veterinario de Castilla y León, que se hizo cargo de las reformas aprobadas, ampliando espacios, adecuando su distribución y equipamiento, haciéndose a la vez cargo de la gestión administrativa y de funcionamiento. Las nuevas instalaciones fueron inauguradas en 2009 tras una inversión de más de seis millones de euros.
Cuatro años después ha cerrado y la evaluación europea tan ansiada tendrá que esperar. El Hospital Clínico aspiraba a ser autofinanciable pero no lo consiguió con la gestión del patronato. Hacerla ahora sería muy negativo para la Facultad, ya que no pasaría ese examen. Cuando reabra sus puertas, será gestionado únicamente por la ULE.