Diario de León

José Luis Gómez periodista

«Hay responsables de la crisis, pero aquí no se exigen responsabilidades»

El periodista gallego José Luis Gómez presenta hoy en el Club de Prensa de Diario de León su libro «Cómo salir de esta». Con una amplia trayectoria como especialista económico, explica las causas de la crisis y los motivos para pensar que España ha tocado fondo

José Luis Gómez, el autor del libro.

José Luis Gómez, el autor del libro.

María Jesús Muñiz Prieto
León

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José Luis Gómez (Brión-A Coruña, 1958) presenta esta tarde en el Club de Prensa de Diario de León, a partir de las 19.30 horas, su último libro, «Cómo salir de esta».

—¿Considera que la crisis ha tocado fondo?

—Está tocando fondo, más vale que sea así. Pero hay una amplia coincidencia entre los analistas sobre que las cosas difícilmente van a ir a peor.

— ¿Qué señales hay para interpretar que es así?

—Hay datos como el del paro, que siendo muy malo, deja ver un cambio. También hay señales positivas en el comercio exterior, pero las exportaciones mejoran por la devaluación interna. En economía hay que matizar mucho. Quiero pensar que a partir de ahora puedan sucederse noticias positivas, sobre todo si los problemas políticos no repercuten en que la desconfianza vuelva a perjudicar a España en materia de intereses por un repunte de la prima de riesgo. Para salir adelante el país debe dejar de pagar intereses tan altos. A partir de ahí, si se liberan recursos y podremos generar inversión, y por tanto actividad y empleo. Aunque en realidad estamos bastante lejos de llegar a esta situación.

—¿Las drásticas medidas tomadas en los últimos meses han sido efectivas para este principio de cambio de tendencia?

—Tienen traducción en términos de déficit público. Ha mejorado muy ligeramente la situación del déficit, y eso contribuye a abaratar la financiación. En principio es positivo, pero con eso sólo no vale, no hacemos mucho. O nos planteamos combinar la austeridad con políticas de crecimiento o no estaremos haciendo nada. Para crecer tenemos que abaratar la financiación, y eso no depende sólo de nosotros, sino de Alemania, que «inspira» al Banco Central Europeo. La presión de Francia, las protestas en Portugal o el no de Italia a Monti pueden ayudar a un cambio en la política europea, pero no será antes de las elecciones de septiembre en Alemania. Estaremos aún meses con muchas dificultades.

—¿Se atrevería a dar plazos para empezar a hablar de reactivación?

—Es difícil, pero creo que a partir del año que viene sí es posible que estemos en una situación de crecimiento, aunque muy tenue. Dependerá de la estrategia europea, si se suma a una senda de crecimiento puede haber buenas noticias a partir del 2014; pero si Alemania insiste en no asumir el coste de ayudar a otros países estaríamos hablando de años. España tiene un problema grave de actividad, el inmenso hueco que ha dejado la construcción no lo hemos rellenado con nada. Son los dos grandes problemas, y uno depende de otro. No descarto estar otros cinco años con muchas dificultades, hasta que volvamos a crear empleo.

—¿Qué errores no hay que volver a cometer?

—Se han cometido muchos. Es fundamental que funcionen los reguladores como poderes independientes, es decir, que funcione la democracia. En España somos dados a politizarlo todo. Hubo también un error estratégico como país: tomar dinero de modo alocado, pero no para inversión productiva. Hemos dilapidado cientos de miles de millones de euros. Y eso es también responsabilidad de los financieros y los empresarios. Y tenemos récord histórico en endeudamiento familiar, hay que hacer autocrítica.

—¿Hay culpables ?

—Hay responsables. En el gobierno anterior y en este, en el sector financiero, en empresas,... Pero no somos un país de exigir responsabilidades.

— ¿Qué tiene que cambiar en la mentalidad ciudadana para salir de esta?

—Los ciudadanos tienen menos recursos que los poderosos, aunque tenemos que empujar todos. Falta pacto político, social y económico. Falta compromiso general con las medidas, porque no están consensuadas. Y además en España se explica poco la macroeconomía, y es necesario que los ciudadanos sepan qué es lo que está ocurriendo.

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