El Obispado interviene la cofradía del Sacramentado tras dimitir la abadesa

Julián López rechaza la gestora tras una tensa asamblea en una decisión sin precedentes.

Procesión de Jesús de la Esperanza, que organiza la cofradía.

Publicado por
manuel c. cachafeiro | león
León

Creado:

Actualizado:

En una decisión sin precedentes, el Obispado de León ha intervenido una cofradía de la Semana Santa de la capital por los enfrentamientos que se viven entre los hermanos, en este caso, de la penitencial de Nuestro Padre Jesús Sacramentado.

La última asamblea, celebrada el pasado 10 de febrero, acabó con la constitución de una gestora crítica con la abadesa, que optó por presentar en esa misma reunión la dimisión tras ser desautorizados los nombramientos que proponía para la junta de gobierno. Sin embargo, esa gestora no ha sido aceptada por el obispo que, en una decisión sin precedentes desde que llegó al cargo, ha decidido nombrar un comisario, el sacerdote Teodomiro Álvarez García, al que acompañan tres personas más de su confianza, que son a la vez cofrades del Sacramentado, para llevar el día a día de la cofradía.

La decisión salomónica del prelado leonés es rechazada por los miembros de la gestora que salió de la asamblea, que entienden que el Obispado no puede entrar en la organización interna, al ser una asociación de fieles y no una congregación religiosa, según consta en el artículo 20 de sus estatutos, aprobados por el propio obispo Julián López hace unos años, aunque en el caso de asociaciones «públicas» de fieles, como es el Sacramentado, el Derecho Canónico establece que la máxima autoridad la tiene el obispo, lo que legitimaría su decisión.

65 asistentes

En la asamblea, en la que participaron 68 de los 400 hermanos, todo comenzó con la propuesta de María Dolores Bernardo para renovar los cargos de secretaria, tesorero, juez de penas, oficial de Patrimonio y oficial del paso de la Piedad, propuesta que fue rechazada en una votación por 37 votos en contra frente a 29 a favor y dos abstenciones, según el acta de la asamblea redactada, que debe ser ratificada en una próxima reunión, acta a la que ha tenido acceso este periódico.

Situación tensa

A la vista del resultado, uno de los miembros de la todavía dirección de la cofradía, el oficial de montaje, decidió abandonar el cargo al considerar que no debía permanecer, lo que derivó en un agrio debate entre la abadesa y sus críticos. Mientras María Dolores Bernardo mantenía que la Junta de Gobierno quedaba «en funciones», asistentes descontentos mantuvieron lo contrario al considerar que la asamblea había revocado a la Junta, comenzando por el cargo de hermana mayor.

La situación, según algunos de los presentes, fue muy tensa. Pese al intento de María Dolores Bernardo de aplazar las discrepancias hasta después de la Semana Santa, los críticos exigieron la creación de una gestora, aunque no figurara en el orden del día. «Toma la palabra la Hermana Mayor Dolores Bernardo aclarando que en este momento tenemos que elegir una Junta Gestora para que saque la procesión ya que ella presenta su dimisión como Hermana Mayor», señala el acta.

Cargando contenidos...

María Dolores Bernardo llevaba en el cargo cinco años.