Aparece muerto un policía en la Comisaría de León tras pegarse un tiro
El policía nacional Álvaro Blanco Álvarez apareció muerto en la noche del pasado viernes, alrededor de las 22.30 horas, después de que se hubiera pegado un tiro en las depemdemncias de la Comisaría de la capital leonesa, situada en la calle Villabenavente, según confirmaron fuentes policiales.
El suceso, según apuntaron las citadas fuentes, se produjo en los vestuarios de la Comisaría, donde el agente estaba solo, dentro del horario de su turno y sin que se hubiera advertido antes por parte de sus compañeros ninguna situación extraña. Allí, dentro de las dependencias que están ubicadas en el sótano de la Comisaría, lo encontró un comnpañero cuando bajó a cambiarse, con un tiro y su arma reglamentaria, alrededor de las 22.30 horas. Un momento en el que se da la coincidencia que también se encontraba dentro del turno su hermano, que también es policía nacional en la central de León.
El suceso, que conmocionó a toda la plantilla de la Policía Nacional en León, provocó la convocatoria de una reunión ayer por la mañana para analizar las causas.
El fallecido, que tenía 34 años de edad, había sido trasladado a León hace cerca de dos años, estaba soltero y sin hijos y tenía un hermano y una hermana. El entierro se celebrará mañana lunes, día 11 de marzo, a las 11.30 horas, en la parroquia de Nuestra Señora del Mercado, tras lo cual se procederá a la inhumación de sus restos en el cementerio de León. Su capilla ardientes está en el tanatorio de Serfunle, en la avenida de Peregrinos.