Casi el 20% de los leoneses se vacunaron contra la gripe durante el otoño y el invierno
. Las alertas farmacológicas sobre las vacunas reducen el número de pacientes.
La vacunación contra la gripe se redujo en la Comunidad en la última campaña debido, principalmente, a la alerta farmacológica sobre algunos tipos. Un total de 525.977 personas recibieron la vacuna, lo que supone un 20,66 por ciento del total de la población de la Comunidad, frente a la 23,11 por ciento de la anterior. En el caso de la provincia de León, se pusieron la vacuna 96.014 personas, el 19,42% de su población. Así lo expuso el director general de Salud Pública, Agustín Álvarez Nogal, en su comparecencia ante la Comisión de Sanidad de las Cortes.
En ese sentido, aseguró que están «contentos» con el desarrollo de la campaña antigripal, que comenzó el 22 de octubre. El director de Salud Pública defendió la fecha elegida para el inicio y cuestionó la decisión de otras comunidades de comenzar a vacunar en septiembre. Por tanto, valoró la planificación de la campaña que a su juicio se ha ajustado a la onda epidémica del virus. También, destacó que el «acierto» en la elección de las vacunas debido a que a su juicio la gripe ha sido en general «benigna».
Aunque descendió la cobertura de la población, aseguró que el virus de la gripe ha tenido una circulación normal, registrándose algunos incrementos de su incidencia en las últimas semanas, que no han provocado grandes afluencias a los centros sanitarios. También, señaló que se ha registrado un pequeño rebrote entre los niños.
Asimismo, Álvarez Nogal se refirió a la localización de partículas blancas que sustentan la proteína de la propia vacuna, que conllevo la inmovilización cautelar de varios lotes de unidades vacunales, a nivel europeo, nacional y autonómico.
Insistió en que afectó a la calidad del producto, pero no entrañaba un riesgo para la salud. No obstante, reconoció que la inmovilización cautelar, parcial y provisional de vacunas condicionó el desarrollo de la campaña.
La alerta farmacológica, emitida por las autoridades sanitarias italianas y recogida por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, obligó a paralizar de forma parcial la vacunación, centrándose la disponibilidad de vacunas antigripales en la población institucionalizada —en la que la cobertura lograda superó el 91 por ciento— y en los grupos de especial riesgo.
Levantada la alerta a partir de la última semana de noviembre, la campaña autonómica recuperó paulatinamente la normalidad, ampliándose las fechas inicialmente previstas hasta el 21 de diciembre, con el objetivo, por parte de la Junta, de que las personas para las que está recomendada la vacuna pudieran acceder a ésta y a la consiguiente inmunización.
Por todo ello, la Consejería de Sanidad ha iniciado el procedimiento administrativo para reclamar a las farmacéuticas una «sanción», indemnización o compensación, al alterarse el contrato de suministro de las dosis vacunales. Para la compra de las 700.000 dosis de vacunas antigripales (365.000 reforzadas para los mayores de 70 años y 350.000 de virus fraccionados para los menores de esta edad), la Consejería contó con un presupuesto de 3,4 millones de euros, entre los que se incluye la partida de 45.000 dosis de vacunas contra el neumococo (440.388 euros).
En el caso de las vacunas para la gripe, que han supuesto un desembolso de 2,97 millones, Sanidad rebajó un 7,5 por ciento la factura, ya que recurrió a la compra centralizada junto a otras 13 autonomías y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
La cobertura del 20,66% del conjunto de Castilla y León varía en función de la provincia. Las más altas se registraron en Ávila (22,21%), Palencia (21,12%), Salamanca (21,19%), Soria (23,9) y Zamora (24,54). En el lado opuesto se situaron Burgos (19,88), León (19,42 ), Segovia (20,07) y Valladolid (19,57).