SOS contra el cambio climático
León se suma a la Hora del Planeta con el apagado durante sesenta minutos de la iluminación de la Catedral, San Isidoro y San Marcelo; también se unió El Corte Inglés.

Una pareja se besa delante de la Catedral en plena Hora del Planeta.
Un acto simbólico. Sólo sesenta minutos y un gran gesto: un pensamiento y un recuerdo para el Planeta y los sufrimientos que vive. León se sumó anoche a la iniciativa de WWF de apagar las luces de espacios emblemáticos para luchar contra el cambio climático.
La Hora del Planeta dejó a oscuras entre las 20.30 y las 21.30 al templo enseña de la capital: la Catedral, también a la Basílica de San Isidoro y al consistorio de San Marcelo. Tres monumentos con iluminación nocturna diseñada para realzar la belleza y majestuosidad de sus piedras. Sesenta minutos en los que la oscuridad de estos edificios asombró a los leoneses y turistas en plena hora punta de vinos y tapas en el casco antiguo.
Muchas reflexiones ante las agonías que vive el Planeta. Y la pregunta de qué se puede hacer para frenar su degradación. Gestos como cerrar el grifo a tiempo, apagar la luz, utilizar el transporte público o mantener la calefacción a una temperatura constante están al alcance de todos y contribuyen a luchar contra el cambio climático.
A la iniciativa se sumó también anoche El Corte Inglés de León, ya por quinto año consecutivo, apagando los luminosos de las fachadas de su centro comercial, con una campaña además para concienciar a sus clientes y empleados sobre el significado de la Hora del Planeta.
Desde el Empire State Building de Nueva York, hasta la Gran Muralla China, pasando por la Torre Eifell, la Plaza Roja de Moscú, las Torres Petronas de Kuala Lumpur o el Palacio de la Moneda en Chile. Todos repitieron el gesto en los hemisferios norte y sur del Planeta Tierra. Un símbolo para concienciar a la humanidad de que es necesario tomar medidas urgentes y personales para frenar el deterioro.