Un millón de baches
Las vías de acceso a la ciudad de León presentan un deterioro sin precedentes.

Estado que presenta la salida por Sáenz de Miera hacia el Acceso Sur recién estrenado.
El duro invierno y, sobre todo, marzo, más después de la lluviosa Semana Santa, dejan al Ayuntamiento de León su particular calvario: los baches, que se han adueñado no sólo de las principales salidas de León como la Carretera de Asturias o el final de Sáenz de Miera, en la intersección con el Acceso Sur, sino también de muchas calles hasta el punto de que no hay precedentes de tanto socavón. Desde la Corredera hasta la avenida de San Andrés pasando por La Palomera o la rotonda de Cruz Roja, en Mariano Andrés. Para más inri, justo en el límite con la plaza de Malpaso, en la avenida de San Andrés, ha aparecido el más profundo, hasta el punto de tener que colocarse un cono para advertir a los conductores, dado el boquete abierto. La madrugada del pasado domingo cinco conductores denunciaron daños en sus vehículos.
A ese calvario se une, además, el hecho de haber perdido el trabajo hecho en los últimos meses, dadas las últimas lluvias, según reconoce el concejal de Obras, Julio Cayón, que anuncia para hoy el inicio de un plan urgente para taponar los baches más importantes a la espera de que mejore el tiempo y, sobre todo, de que haya dinero para afrontar un plan de asfaltado, aunque no pase de 400.000 euros de coste.
La situación no es de ahora sino que se ha ido deteriorando en el último año por la falta de financiación para mejorar calles que llevan tiempo esperando. Es el caso de la Carretera de Asturias, donde es evidente la zona que es municipal y la que pertenece al Ministerio de Fomento, o en el Acceso Sur, donde el tramo municipal ya no puede más, y más después de las últimas lluvias.
El pasado mes de noviembre, la Concejalía de Obras diseñó un plan de choque que se prolongó hasta enero y que para ahorrar costes se realizó con los propios operarios municipales. Entonces el Ayuntamiento compró 64 toneladas de aglomerado caliente.
Sin embargo, nunca mejor dicho, el parcheado no pasó de eso, de ser un parche que al final, y a la vista de los hechos, no ha servido para nada.
El concejal de Obras reconoce la situación de muchas calles, pero también pide comprensión a los leoneses teniendo en cuenta el excepcional mes de marzo lluvioso, que ha dado al traste con el trabajo hecho, además de la precaria situación económica de las arcas municipales.
El plan de asfaltado de este año, aún pendiente de asignación presupuestaria, está previsto que se ejecute en los meses de verano. En principio, afectará a una veintena de calles.