Unos 23.700 trabajadores de León perderán derechos si se quedan sin convenio
Pertenecen a quince sectores, la mitad al de hostelería y comercio
Unos 90.000 trabajadores de la comunidad, 27.715 de ellos en León, perderían "todos sus derechos" el 8 de julio, cuando entraría en vigor la cláusula de ultractividad que prevé la
reforma laboral si no se alcanza entre sindicatos y patronal un acuerdo en la
negociación de 65 convenios colectivos en la Comunidad.
El secretario general de Acción Sindical de
Comisiones Obreras en Castilla y León, Vicente de Andrés, ha explicado
hoy en León en rueda de prensa que, a partir de esa fecha, los sectores
que se queden desprovistos de convenio pasarán a estar amparados por el estatuto
de los trabajadores.
Esa situación implica el establecimiento del
Salario Mínimo Interprofesional, jornadas laborales "máximas" y la pérdida
generalizada de los derechos laborales negociados en los convenios bajo un
modelo que se ha desarrollado en España "desde hace más de 50 años", ha
asegurado.
En el caso de la provincia de León se verían afectados un total de 23.715 trabajadores de 15 sectores, entre ellos el
de hostelería y comercio, al que pertenecen 11.000 empleados, así como de otros
"significativos" como el agrario o el de los servicios sociales, pendientes de
renovación.
Los sindicatos han culpado de la situación a la
Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (CECALE)
por su negativa a alcanzar acuerdos bilaterales, aprovechando este punto de la
reforma laboral que "está oculto", así como al Gobierno por "destrozar la
negociación colectiva".
"Si los trabajadores no pueden negociar sus
condiciones laborales supone un retroceso importante de derechos laborales y de
democracia. Volvemos a la arbitrariedad de las empresas y a lo que quieran dar",
ha señalado el representante de CCOO.
Ante ello, los sindicatos advierten de que hay una
"hoja de ruta de presión" y de "conflicto laboral en toda Castilla y
León" si las patronales se niegan a negociar los convenios pendientes, a
pesar de que la reforma laboral "tampoco es buena para los propios empresarios
porque supone competencia desleal".
Vicente de Andrés ha realizado estas declaraciones en una comparecencia junto con el secretario general de Acción Sindical de UGT, Faustino Temprano, dentro de la ronda de visitas a las diferentes provincias de la comunidad dentro de una campaña de denuncia sobre esta situación.