Los ciudadanos ya han retirado más de 11.600 tarjetas de abono reducido
El proceso de sustitución de los viejos bonobuses de papel hace que en los tres primeros meses del año los ciudadanos ya hayan retirado un total de 11.636 tarjetas, según los datos ofrecidos por la oficina municipal de transportes. El dispositivo electrónico que el Ayuntamiento de la capital leonesa puso en marcha a primeros de año para dar cabida a las tarifas reducidas.
La tarjeta, que se adquiere en los estancos y establecimientos en los que hasta ahora se compraban los bonobuses, tiene un precio de dos euros por la adquisición, a lo que se debe sumar la recarga que deben de hacer los usuarios en función de su perfil.
Para la tarifa ordinaria no es necesario más que hacer la recarga en estos mismos puntos de venta, lo que hace que cada viaje tenga un coste de 0,75 euros, frente a los 1,20 euros que se deben pagar por el billete. Un tipo de dispositivo del que ya se benefician 10.156 personas.
Más barato es el coste para los colectivos especiales, que deben de pasar por la oficina de transportes, ubicada en el número 1, 1º, de la calle San Agustín, para acreditar su situación y personalizar el perfil de la tarjeta, lo que supone un coste de 4,60 euros. Dentro de estos grupos hasta el momento el más numeroso son los estudiantes, que ya han retirado 951 tarjetas y gozan de un precio de 0,65 euros por cada viaje recargado. El mismo precio que pagan los dos nuevos colectivos con descuentos: la familias numerosas, que ya suman 67 tarjetas expedidas, y los discapacitados, entre los cuales por ahora hay 56 altas.
Al margen queda la consideración de los pensionistas, dentro de los cuales se ha establecido una categoría para los que tengan una pensión que supere los 967,95 euros mensuales, que pagan 0,65 por viaje y han retirado 219 tarjetas, y los que están por debajo de este indicador, en cuyo caso se encuentran los 187 usuarios que pagan tan sólo 0,30 euros por el autobús urbano.