Manuel Mayo secretario provincial ejecutivo de ugt
«La sociedad demanda una acción más contundente»
Cambio, fuerza de trabajo y reivindicación. Son los principios sobre los que el nuevo responsable provincial de UGT asienta la gestión que ahora asume. No le esperan tiempos fáciles, pero cuando se viven «momentos insoportables» como los actuales la respuesta es la acción social.

Manuel Mayo, secretario provincial ejecutivo de UGT.
Manuel Mayo lleva 20 de sus 45 años afiliado a UGT, pero nunca hasta ahora ha ostentado un cargo orgánico. Su tarea se ha centrado en el desarrollo de la «acción sindical de base» en su empresa, primero en el servicio municipalizado de aguas del Ayuntamiento de León. Ahora es presidente del comité de empresa de la sociedad mixta, al frente del que cumplirá doce años cuando concluya su actual mandato.
Desde la Federación de Servicios Públicos (FSP) primero, y ahora desde la secretaría ejecutiva, lanza un mensaje de «lucha constante por el futuro de las personas. Hay que decir basta ya, la situación es insostenible». Reconoce que le espera una etapa difícil al frente de la reivindicación sindical, pero tiene claro que «si nadie asume la responsabilidad las cosas no pueden salir adelante».
—¿Qué valores cree que han tenido en cuenta las federaciones para llegar a un consenso sobre su candidatura?
—Creo que ha tenido que ver la edad, y la trayectoria de acción sindical. Me gusta mucho movilizarme, y han pensado que en estos momentos debe haber gente que tire del sindicato de una manera más contundente. Personalmente no tengo ansia de presidir nada, pero lo que me gusta es luchar por la clase trabajadora.
—¿Cuáles son sus objetivos al frente del sindicato ahora?
—Afrontamos un periodo de cambios en la lucha por la eficacia, con un modelo en el que asumen más responsabilidades las federaciones. Ahora la sociedad demanda un tipo de acción social más contundente, pero ejercida con responsabilidad y coherencia. Es el momento de exigir de forma firme todos los derechos de la clase trabajadora, estamos volviendo a la etapa de la revolución industrial, con los continuos recortes, las rebajas salariales,... Pero también es el momento de contagiar ilusión y espíritu de lucha. La clase media ha desaparecido, sólo existe una clase alta y otra baja, y los pobres de pedir. Estamos volviendo a una situación como la de los años 70, y se hace necesaria la reivindicación.
—¿Cómo ha sido la negociación en las últimas dos semanas entre las federaciones para lograr un candidato de consenso?
—El acuerdo sobre el candidato estuvo perfilado antes, pero hubo más debate sobre cómo había que reestructurar el sindicato a nivel organizativo. Al final las federaciones han hecho un buen trabajo para llegar a este consenso, la evidencia es que sólo se ha presentado una candidatura, a pesar de que en algún momento se barajó alguna otra.
—¿Considera que su trabajo va a verse dificultado por no contar con una comisión ejecutiva detrás?
—No tiene por qué. Tengo un equipo que hemos conocido hoy, son siete personas, igual que antes, pero con otra denominación. Eso sí, habrá que consultar más con las federaciones, que tampoco me parece mal, no es cuestión de tomar decisiones unilaterales. Esto va a forzar una mayor coordinación entre las federaciones.
—¿Cómo valora el respaldo que ha tenido en el congreso, del 88%?
—Considero que es mayoritario, por no decir unánime. Estoy satisfecho.
—¿Su gestión al frente del sindicato apostará por la continuidad, o llega con propuestas nuevas?
—Lo primero será reunirnos el equipo de colaboradores y comentar las nuevas propuestas que queremos llevar a cabo. Primero hay que valorarlas, y a partir de ahí trabajaremos. Pero sí vamos a apostar por llegar más a los trabajadores y a los ciudadanos de la provincia, y por dar una imagen del sindicato que lleve a que la gente confíe en nuestra organización, que sepa que estamos ahí y que vamos a llegar a todos sus problemas.
—¿Considera que es necesaria una mayor movilización sindical, que hay que dar un paso adelante en este momento?
—Necesitamos una movilización no sólo desde los sindicatos. Nosotros solos no tenemos fuerza, necesitamos a los ciudadanos. Pero la situación está llegando a unos niveles que tienen que hacer despertar a la gente, y cada vez vamos a peor. Creo que la política que se lleva a cabo de recorte tras recorte, bajadas de salarios, etc. va en contra del avance económico. Soy más partidario de la política keynesiana, aumentar salarios para hacer crecer la demanda, y ello lleva a crear empleo porque las empresas producen y venden. Ahora estamos en un punto de inflexión en el que la gente que tiene la riqueza la guarda, esperando al momento oportuno para invertir.
—¿Desde su punto de vista, cuál es la fórmula para llevar a cabo las exigencias frente a estas políticas?
—Hay que forzar a la clase política a regular el sistema financiero, y que el descontrol económico que está produciéndose por parte de las grandes empresas y entidades financieras tenga una regulación. Sólo se ha llegado a este punto cuando se ha visto que había que inyectar capital público a la banca, pero luego se han cerrado de nuevo.
—¿Apuesta por la unidad de acción sindical como se ha venido haciendo hasta ahora?
—Desde luego, pero con todos los sindicatos, no sólo con CC.OO. En el momento económico actual no sólo necesitamos la unión de todos los sindicatos, sino de todos los trabajadores. Debemos estar juntos, pero no revueltos, cada uno tiene su trayectoria histórica como sindicato.
—No comparte los llamamientos a la integración de los dos grandes sindicatos, que han propuesto hasta ahora dos secretarios generales en León.
—No tengo constancia de que se vaya a plantear esta fusión. Pero para tener unidad de acción sindical no es necesaria esta fusión, basta con aunar fuerzas.
—¿Dejará su cargo en la empresa y se dedicará en exclusiva al sindicato?
— Voy a solicitar la liberación de la sociedad mixta del Servicio de Aguas para dedicarme por entero al sindicato. No tendré actividad laboral, pero pienso seguir como presidente del comité de empresa, hay frentes abiertos y me parece de respeto hacia mis compañeros continuar, aunque requiera más esfuerzo.