Un policía fuera de servicio salva a una mujer embarazada agredida por su novio
El agente redujo al agresor y está propuesto para recibir la medalla al Mérito . Policial.

Un testigo señala el lugar de la agresión.
Un agente de la Policía Nacional que estaba fuera de servicio salvó a una mujer embarazada al reducir e inmovilizar a su novio que le estaba agrediendo en la calle Vázquez de Mella de León. La denuncia ya está en manos del juzgado de Instrucción número 4 de León, que se encarga de los casos de violencia de género y que ya ha emitido una orden de alejamiento para proteger a la víctima.
Según las fuentes policiales, los hechos tuvieron lugar el 5 de mayo pasadas las 22.30 horas de la noche cuando el agente, natural de Bembibre y que presta servicio fuera de la provincia, observó que un hombre de 25 años, P.F.L., mantenía una fuerte discusión con una mujer de 30 años, T.R.S., que es su novia y que está embarazada de tres meses y medio.
El funcionario siguió la discusión a cierta distancia hasta que comprobó que P.F.L. empezó a ponerse más agresivo con la joven, a la que zarandeó y golpeó con violencia contra un muro de hormigón, la insultó y hasta le dio un manotazo en cara. El presunto agresor estaba fuera de sí, no haciendo caso a las advertencias de su propia madre, testigo de la situación, que pedía que no la pegara, diciéndole que estaba embarazada y que podía perder al niño, ni al grito de un vecino del edificio contiguo que le decía «tranquilízate, que la vas a matar».
Fue entonces cuando el agente llamó al 091 para alertar a sus compañeros y decidió intervenir para auxiliar a la chica. Decenas de personas vieron la escena, ya que hay un bar justo enfrente y ese domingo había fútbol, explicó uno de los testigos, que relató a Ical que el joven vive a escasos metros de allí, en el mismo barrio de La Palomera, y que es «una persona muy agresiva y muy conflictiva».
Con antecedentes
Cuando el agente se acercó al joven para pedirle que se tranquilizara y se separara de la mujer, sin mediar palabra el presunto agresor le dio un fuerte puñetazo en la cabeza justo en el oído izquierdo, un momento que fue aprovechado por la víctima para salir corriendo. Mientras, el policía inició un forcejeo con P.F.L. —un hombre grande y fuerte de más de 1,80 metros de altura — hasta reducirlo e inmovilizarlo en el suelo, para ponerlo después a disposición de sus compañeros que llegaron en tres dotaciones de radiopatrulla.
No es la primera vez que el presunto agresor se encuentra frente a frente con la Policía, ya que tiene múltiples antecedentes por diversos delitos, entre los que destacan los relacionados con violencia de género con cuatro denuncias contra él presentadas por cuatro mujeres distintas.
Robos y otros delitos
Un expediente al que hay que añadir robo con violencia y varios delitos contra la seguridad vial, además de haber pasado por prisión en dos ocasiones.
Ahora, tendrá que responder ante la justicia por este nuevo caso de violencia contra las mujeres y también por un delito de lesiones y atentado contra el policía. Y es que el agente no pudo incorporarse con normalidad a su puesto por un fuerte dolor y pérdida de audición del oído izquierdo, además de mareos frecuentes y molestias en la mandíbula.
Así, actualmente está de baja tras serle diagnosticada una perforación traumática del tímpano. Sus lesiones será reconocidas como en acto de servicio y ya ha sido propuesto para recibir una medalla e ingresar en la orden del Mérito Policial, destaca que este agente berciano, en León y fuera de servicio, «intervino decisivamente evitando una brutal agresión».