«Me fié de ellos y me engañaron»
Más de un centenar de personas se reunieron ayer en la asamblea de afectados por las preferentes que se celebró en Cistierna.
«Las preferentes han sido un atraco a mano armada hacia las personas ahorradoras, que han afectado en su gran mayoría a personas de avanzada edad que han sido un blanco muy apropiado y fácil para este banco y sus directivos». Con esta contundencia se expresó María del Mar Álvarez, una de las afectadas por las preferentes que ayer acudió a Cistierna.
Las historias son muchas y variopintas. Como la de Carlos Arrimada que explica que un tío suyo de 83 años y sordo le había dejado en herencia una cantidad que hace unos semanas descubrió que son preferentes. «Hemos solicitado la documentación y no nos quieren dar nada, ni el contrato», comenta no sin cierta rabia.
Chelo, por su parte, dice que los responsables de Caja España les vendieron las preferentes «engañándonos. Nos garantizaron en Caja España que podíamos sacar el dinero en dos o tres días o como mucho en una semana. Nunca nos hablaron de preferentes y cuando ha saltado todo casi me da un soponcio», remarca Chelo quien asegura que cuando fue al director de la Caja le dijo que la culpa la tenían «los de arriba». «Pero el que me engañó fue el director de la oficina de Cistierna que además sabía en qué condiciones estaba mi hermano», afirma.
Por su parte Pablo declara que su familia heredó un dinero tras el fallecimiento de su padre con 93 años. «Hace unos días nos llegó una carta comunicándonos que tenemos una preferentes del tipo C, es decir la peores donde pierdes más de 60%. Mi padre tenía dos cartillas. Le dijeron que lo metiese todo en una cartilla para recibir más intereses. En vez del 1% le dieron el 4% en un plazo fijo y cuando fuimos a sacarlo nos dijeron que no lo tocásemos de momento para no perder los intereses». De ahí a la carta sólo pasaron dos semanas.
Isabel tenía unos ahorros dado que había vendido unas propiedades. Decidió invertir ese dinero y en Caja España le dieron esa posibilidad. En la conservación mantenida con el director siempre se dejó claro que «si necesitaba el dinero podía disponer de él y solo perdería los intereses del primer trimestre que lo sacara». Dice que en septiembre empezó a oír hablar de preferentes y otros productos pero que estaba tranquila ya que ella sabía que podía sacar el dinero siempre que lo desease. «En noviembre de 2012 finalizó el plazo en que tenía invertido el dinero. Fui al banco para ver cómo lo invertía de nuevo pero de decían que esperara ya que Caja España tenía dinero pero el Banco de España no se lo dejaba dar de momento, lo tenía como intervenido». Fue en febrero de 2013 que tanto insistió en que le diesen su dinero cuando le comunican que su inversión había sido en preferentes. «Me fié de ellos y me han estado engañando».