javier álvarez oblanca | director general de comercial oblanca
«La agroalimentación es fundamental en el desarrollo económico»

Javier Álvarez Oblanca.
El futuro económico leonés debe asentarse en sectores con fuerza y potencial de crecimiento, que unen tradición e investigación y en los que las empresas familiares han sabido mantener el control de sus negocios profesionalizando la gestión y apostando por la evolución continua. Uno de los más destacados es la agroalimentación. Es el caso de Javier Álvarez Oblanca, que ayer desgranó ante empresarios y representantes políticos y sociales las claves del éxito de un negocio que inició su andadura en los años 60 como una «forma de ganarse la vida», y que hoy emplea a más de 300 personas, está fuertemente implantado en el territorio nacional e inicia su andadura en el exterior.
«Los cambios en el mercado son muy rápidos, la evolución es muy importante y la investigación continua. Además, para optimizar nuestro producto tenemos que ser competitivos. Es la forma de dar trabajo a muchas personas».
Álvarez Oblanca invitó a los empresarios a apostar por el desarrollo de sus negocios en León. «Lo importante», destacó, «es la iniciativa, la idea y ser capaces de organizarla. Y conseguir que el mercado acepte nuestra propuesta». Con una única fórmula de éxito: «Trabajo, trabajo y trabajo».
El representante de una saga empresarial leonesa de éxito recordó que el origen de su negocio, los productos de origen agrícola que hoy suman miles de referencias y se venden en grandes superficies, cadenas y establecimientos hoteleros, estuvo en «una granja de gallinas y un matadero artesanal». En los años 70 aquel negocio se transformó en una industria avícola «a través de la organización y la modernización de los procesos». El camino fue avanzando a través del desarrollo de nuevas formas de procesados y elaborados de las aves, que iban adaptándose a las exigencias de los clientes.
«Siempre hemos planteado nuestras propuestas en función de tres preguntas: qué quieren los consumidores, qué necesitan y qué podemos darles».
Un planteamiento que en los años 80 les llevó a un crecimiento horizontal de la empresa, con la incorporación de dos nuevas líneas de negocio: los congelados y los refrigerados y elaborados, que aprovechaban la cadena de logística y distribución que se había desarrollado.
El crecimiento vertical llegó una década más tarde, con la ampliación de la actividad a la gestión de granjas para control de toda la cadena de productos, desde la alimentación de los animales hasta el producto final, elaborado y presentado en los establecimientos comerciales. «Las exigencias ahora se centran en la seguridad alimentaria, y es necesario disponer de todas las normas de certificación. Pero además los consumidores cada vez necesitan más información sobre los alimentos, y exigen productos más sanos, quieren saber su calidad nutricional,...» La investigación es una parte fundamental hoy de la activida de una empresa avícola leonesa que es puntera.