La ronda Sur seguirá a oscuras
El Ayuntamiento, pese a los 200.000 euros habilitados para material eléctrico, descarta reponer los casi 6 kilómetros de cable robado hace más de ocho meses.

La ronda Sur está a oscuras desde el alto de Puente Castro hasta superar el cruce con la avenida de Antibióticos.
Sin luz lleva la ronda Sur más de ocho meses por el robo de cable de cobre. Y a oscuras continuará de manera indefinida. No había fondos antes, ni habrá ahora, pese a que el Ayuntamiento se acaba de encontrar fuera de los presupuestos del 2013 con una partida de 200.000 euros para la compra de material eléctrico, proveniente de una subvención para la red de colectores que ya se pagó con el ICO. Un dinero que, como confirma la concejala de Urbanismo, Belén Martín-Granizo, se destinará a «otras necesidades que hay». «No consideramos que sea prioritario. Con el dinero que cuesta comprar ese cable podemos intervenir en siete calles de la ciudad, que son más necesarias», subraya la edil responsable de los servicios eléctricos municipales.
La renuncia a invertir en esta reposición condena a la oscuridad a la ronda Sur. Más de 6 kilómetros de circunvalación que se empezaron a quedar sin luz el pasado otoño. Unos robos que a principio de año alcanzaron incluso a los accesos de la recién estrenada León-Valladolid (A-60) cuando apenas llevaban unas semanas en funcionamiento. La sustracción que acabó por sumir en la oscuridad total todo el tramo que tiene la infraestructura desde el cruce de la avenida de Antibióticos hasta la conexión en el alto de Puente Castro, así como en las diferentes salidas intermedias que dan paso a las entradas a la capital leonesa. Una infraestructura por la cual transitan a diario más de 30.000 vehículos, sobre la cual los responsables municipales intentaron desviar la atención con el argumento de que era responsabilidad del Ministerio de Fomento la reposición, aunque se trata de un tramo urbano.
El robo del cable de cobre de la ronda Sur entra dentro de los más de 100 kilómetros sustraídos en los dos últimos años, según la contabilidad que lleva el Ayuntamiento, que cifra la reposición de todo este material en más de 600.000 euros. Unos actos que en el caso de la circunvalación se han llevado a cabo a pesar de que el cable conductor está en su mayoría metido por la mediana que separa los dos sentidos de circulación. Una situación que no impidió a los ladrones desportillar cada una de las farolas que siguen la carretera, proceder al corte en los cuadros eléctricos y sacar el cable. Material que, en la mayoría de los casos, no se llevan de una sola vez, sino que esconden en la zona y transportan de forma fraccionada para que el valor no supere el límite legal que marca su consideración como delito. Un modo de proceder que ocasionó que en los últimos robos quedara cable sin recoger en la zona, según informaron fuentes policiales.