UGT denuncia que León también perderá el centro de control del AVE
Adif mantiene que el CRC comenzará a funcionar cuando llegue la alta velocidad.

Los responsables de UGT del sector ferroviario, ayer, a las puertas del nuevo centro de Adif.
Al frenazo del AVE, León suma que ya no será sede del control de la alta velocidad para el Noroeste de España, según denunció ayer UGT. Las dos últimas plantas del moderno edificio donde también se asentarán otros servicios de Adif y Renfe en León, conocido como CRC, no se ocuparán, según explicó el secretario del sector ferroviario en UGT en Castilla y León, Felipe de Diego. Adif ha decidido centralizar todas las salas de operaciones en Madrid, en la estación de Atocha, donde de todas formas tendrá que realizar una inversión para su puesta en funcionamiento.
UGT escenificó ayer a las puertas del Centro de Regulación y Control (CRC) su malestar por la situación que atraviesan Renfe y Adif. A la denuncia de recortes en servicios y trenes, el sindicato añadió ayer la progresiva decandencia de León como eje ferroviario. Según UGT, tras la inauguración del edificio, prevista para julio, desde León se tenía que controlar el AVE en el trayecto Valladolid-Madrid, al que seguiría en los próximos meses el Orense-Santiago, ya en funcionamiento, y conforme fueran entrando en servicio el Olmedo-Medina del Campo-Zamora-Puebla de Sanabria y el trayecto desde Valladolid a León. En total, más de 1.300 kilómetros. Sin embargo, con el recorte de Renfe, desde León «no se va a controlar nada. Van a quedar dos plantas diáfanas. Todo se hará desde Madrid», añadió De Diego.
El control ferroviario del AVE consolidaría, por un lado, la tradición ferroviaria de León y, por otro lado, supondría un valor añadido ya que la ciudad se beneficiaria de la presencia de técnicos y empresas de alta tecnología que trabajan en este tipo de dispositivos. En principio, en el control trabajarían 16 técnicos.
UGT denunció que tras «eufemismos» como una supuesta reestructuración, tanto Renfe como Adif están llevando a cabo «una supresión pura y dura de servicios ferroviarios».
Por su parte, el secretario autonómico de la Federación de Transportes, Pedro Aller, apuntó directamente al Ministerio y también al consejero de Fomento, Antonio Silvan, «al que se le llena la boca y después no hace nada». Y todo, por la «cicatería» de los políticos, «a los que no les interesa que León consolide los puestos de trabajo», según añadió Aller.
Un portavoz de Adif reiteró ayer que el centro funcionará cuando el AVE llegue a León, y que antes no tiene sentido su instalación, además de recordar el anuncio de la ministra de que en septiembre se licitarán las obras de alta velocidad hasta la capital.