Pedro Llamas presidente de la asociación provincial de hosteleros
«El AVE es irrenunciable para León. Nos daría el flujo turístico necesario»
Pedro Llamas es el presidente de la Asociación Provincial de Hosteleros de León. En esta entrevista realiza un repaso por la situación del sector en la que se contraponen las impresiones optimistas con las que arroja la cruda realidad de la crisis.

El presidente de la asociación provincial, Pedro Llamas, durante un momento de la entrevista.
— Tras el verano, el año pasado, usted hacía balance y veía la posibilidad de que la crisis en el turismo y en la hostelería de León tocase ya fondo. ¿Sigue pensando así en vísperas de la campaña estival?
—Desde luego este invierno ha sido el más duro de la historia con diferencia. Ha sido catastrófico para el sector. Nos ha penalizado mucho la meteorología. Pero cuando hace buen tiempo nos colocamos en cifras como las del año pasado y es lo que nos hace pensar que estamos cerca de tocar fondo. Parece que destruir más empleo es casi imposible. Estamos en los mínimos y confiamos en que pueda haber una recuperación. Si nos respeta un poco el tiempo este verano creo que podemos cambiar el pesimismo que tenemos ahora y que la gente se animará a realizar actividades e inversiones.
—Se insiste en que el futuro en León es el turismo de calidad. ¿Se resiente también este tipo de turismo en sintonía con la caída generalizada del consumo o resiste mejor?
—Se resiente todo. Yo creo que más por el miedo escénico que existe. Hay gente a la que no le ha cambiado mucho la situación pero que ve que otros no gastan y ellos se dicen que tampoco. Como si estuviera hasta mal visto ir a un restaurante. No obstante, está entrando otra vez la gente a los restaurantes aunque sea con mucho picoteo y mucho menú. Lo bueno es que vuelva ese hábito y que haya actividad. Que aunque los beneficios sean menores, mantengamos los puestos de trabajo.
— ¿Quién está sufriendo más en León la crisis, los bares, los restaurantes, los hoteles?
—La verdad es que la hostelería en general está muy mal. Pero yo me decantaría por los restaurantes, los hoteles y los bares de copas como los mas perjudicados. El bar también sufre, trabajando más el tema de la tapa, regalando, rebajando precios... Pero el hotel y el restaurante es otra historia.
—En esta época de recortes, a falta de dinero, qué cabe demandar como prioritario desde la Asociación Provincial de Hosteleros de León para el sector a las instituciones como Ayuntamiento o Diputación.
—A nosotros nos parece fenomenal como asociación que se haya unido todo el tema de turismo en el Patronato de Turismo de la Diputación. Entendemos que León y la provincia deben ir de la mano en cuanto a promoción. Lo otro sería algo absurdo. Pensamos que ese es el camino a falta de partidas económicas. Lo que sí sería muy importante para nosotros es estar dentro de ese Patronato no tanto con voto, pero sí con voz. Es muy importante que nos escuchen.
—¿ En el terreno promocional cree que están bien orientadas las campañas o iniciativas conjuntas? ¿Qué echa en falta?
—No es por criticar. La Diputación o más bien el Patronato intenta hacerlo bien, pero nuestros clientes fundamentales vienen de Madrid. El 70% de los turistas que nos visitan vienen de Madrid; luego de Asturias por proximidad, País Vasco y Cantabria, y más allá Cataluña. Son los mercados en los que nos tenemos que centrar y tienen que ir hacia ahí. Por eso pedimos que nos escuchen y tener voz para que el dinero que tiene un patronato para invertir se pueda perder en promociones que no son las adecuadas. Que no vayan a otras provincias como Valladolid, Palencia o Burgos a buscar turistas para León porque no van a venir.
—En un capítulo tan trascendental para el sector como el de las infraestructuras ¿cómo contempla las complicaciones en torno al aeropuerto o más allá a la llegada del AVE?
—Hay dos vertientes sobre las comunicaciones. El aeropuerto de León, que está con la inversión hecha, la reflexión es que lo único que nos da es salida hacia afuera. Pero no nos viene prácticamente nadie de fuera porque eso conllevaría un coste millonario, que es el de intentar traer turistas del extranjero o de otras comunidades. Es la realidad. En Valladolid ha pasado así. El AVE sí que es fundamental. Irrenunciable. Estar a una hora y cuarenta minutos de Madrid , con buena promoción, es básico para la hostelería y para los hoteles. Es la única obra irrenunciable en estos momentos que tiene León en el tema de comunicaciones. No hace falta el aeropuerto, entre comillas. El AVE es lo que nos daría el flujo de turismo que necesita León.
—¿Concede usted que la crisis económica y las penurias de muchas empresas están ya haciendo que se resienta el servicio de calidad en muchos negocios?
—En general en lo que se está convirtiendo el empleo en el sector es en un empleo totalmente temporal. Porque nos convertimos en empleadores de servicios de Navidad, Semana Santa y de verano. Entonces sí que puede repercutir un poco en la calidad. No es lo mismo disponer de una plantilla estable que tener que coger un 30% sólo para dos meses de verano. Esta crisis no obstante también ofrece oportunidades para mejorar y adecuar los locales.
—¿A estas alturas en qué medida calcula que ha caído la facturación por término medio de los negocios de hostelería en León?
—La mejor época fue espectacular. Todo el mundo funcionaba muy bien, pero nosotros calculamos que ahora estamos un 40% por debajo de los números de la mejor época. Ahora lo que queremos es que ese 40% de bajada de facturación, que en beneficios se puede traducir en cero beneficios o en pérdidas, pues que a partir de este verano nos sirva para empezar a recuperar y para que la gente vuelva a tener iniciativas.
—En este contexto tan apurado, hay quien se preguntará para qué sirve realmente una asociación como la que preside.
—La verdad es que en León va cada uno casi por su cuenta. Yo creo que eso es un error. Un presidente de una asociación tendría que estar respondiendo constantemente a las inquietudes de los asociados, pero aquí nadie dice nada. Incluso en la negociación de un convenio colectivo, en la que llevamos dos años y medio, te hacen responsable si firmas de una u otra manera, pero no aportan casi nada. Por eso es bueno que haya un interlocutor como la asociación, que dirija o lleve la voz cantante. Sientes envidia de otras provincias con un 30 o un 40% de asociacionismo. Aquí no llegamos al 10% y no hay esa fuerza.
—Hablaba del convenio. ¿Qué va a pasar con la negociación y con el futuro de varios miles de trabajadores?
—Vamos a ver que pasa con la mediación del Serla. Pero nosotros tenemos unas posiciones que no podemos ya aguantar en temas de antigüedad o nocturnidad, que son innegociables. Los sindicatos están en su labor, pero tienen que entender que no es que tengamos que bajar los sueldos porque tengamos que bajarlos, sino porque hay que buscar fórmulas para que el empresario no esté ahogado. Estamos casi con 4.000 euros más de coste por empresa, trabajador y año que por ejemplo de Valladolid. Somos de las provincias con costes más altos de España. Y los convenios, hay que hacerle entender a todos, que se firman para cumplirlos.