julio y la ruta de los últimos neveros
Una primavera inusualmente fría ha mantenido la nieve en las cumbres y retrasado el deshielo, un fenómeno que ha dado alas al turismo: la moda de los ruteros es hacerse fotografías con pantalón corto y sandalias en el paisaje nevado..

Los neveros aún persisten en el entorno del refugio de Collado Jermoso, en la vertiente valdeonesa del Parque Nacional de Picos de Europa.
La nieve no se ha ido. Al menos del todo. Las cumbres de la cordillera aún permanecen salpicadas de neveros. Y como todo lo que sucede conviene, esta inusual situación está beneficiando de alguna manera el turismo de naturaleza en la provincia leonesa. No porque atraiga visitas, sino porque las programadas se están encontrando con un paisaje raramente visible durante un mes de julio. «Hacerse una foto este mes tocando nieve no es nada difícil», afirman en Picos de Europa. El guarda del refugio de Vegabaño, Julián Morante, muestra unas imágenes tomadas este mismo fin de semana en un paisaje totalmente blanco. Son las cumbres del parque nacional, donde este verano se está produciendo un extraordinario número de visitas. «Que yo recuerde, no he visto tanta nieve en esta zona y en esta época desde finales de los años 70», indica. Al otro lado del macizo, en Valdeón, se encuentra el segundo refugio leonés enclavado en Picos de Europa. «Todavía se puede llegar hasta aquí pisando nieve», informa Tuco.
La situación, aunque de manera más ténue, se reproduce en otros muchos puntos de la provincia. La webcam que muestra en directo la estación de esquí de San Isidro todavía exhibe un paisaje con nieve. Ya poca, después del último golpe de calor, pero las laderas aún conservan muchos neveros.
La canícula, en todo caso, también está teniendo efectos a otros niveles. Una primavera especialmente fría ha mantenido la nieve en las cumbres y el deshielo tardío está llenando cauces de aguas subterráneas y superficiales, convirtiéndolos de nuevo en un verdadero espectáculo. Así lo aseguran desde la empresa de turismo activo Guheko. «Gracias a que las nieves se han derretido hace poco, los acuíferos tienen más agua y de eso sí se habla en las rutas que organizamos. A nivel espeleológico (cuevas) se hace mucho más interesante. Lo mejor fue este mayo, que pudimos realizar rutas con raquetas de nieve. Eso a los visitantes les encantó».
En los últimos días, León ha registrado temperaturas realmente veraniegas, con una media de 34 grados. No son datos históricos, como los 36,5 grados en 1942 o los 40,4 grados de 1951 en Ponferrada. Juan Pablo Álvarez, fefe del Grupo de Predicción de la Agencia Estatal de Metereologia (Aemet) explicó, no obstante, que la pasada primavera fue la estación con temperaturas más bajas de los últimos 29 años.
francisca bravo
leonalsol@diariodeleon.es