«Pucci dijo que en julio estaríamos trabajando y la fábrica sigue cerrada»
En la calle de nuevo tras dos meses de silencio sobre la compañía Antibióticos, de donde sólo salieron en este tiempo incidencias de las inspecciones de la Junta, los expedientes de regulación, el concurso de acreedores, el cierre de la fábrica; las sanciones por incumplir las normativas. El regreso de las protestas convocadas fuera del cauce del comité y la oficialidad se acompañó de exigencias al propietario de la empresa para que de explicaciones sobre el futuro de la factoría. La incertidumbre convocó a los trabajadores, que apostados al sol de primera hora de la mañana junto a la fachada principal de las instalaciones que no han logrado pisar a lo largo de este año exigieron al comité de empresa que abandere esta agenda de movilizaciones que plantean y dar curso a través del teléfono móvil; y que además exija respuestas al propietario. «Pucci decía que en julio estaríamos todos trabajando, pero la fábrica sigue parada, esa es la realidad», cuestionaron ayer los concentrados sobre la veracidad de todas las previsiones que se han contemplado en el calendario sobre el final del ERE, la actividad, la puesta al día en las nóminas atrasadas, el final del túnel. No hay luz. O al menos no son capaces de verla los trabajadores que ayer hicieron pública, otra vez, la sensación de que Antibióticos está en más sintonía con la agonía que con el alivio. «No se acabó un ERE y se presentó otro porque no había más solución para que la mayoría de los empleados percibiera algún ingreso, aunque fuera del paro», indicaron también a las puertas de la fábrica.
Allí se compararon actitudes; la del propietario de Antibióticos, roma, con la del propietario de Gadea, Gerardo Gutiérrez: «Aquí debería de venir el dueño de la empresa y decirnos cual es su proyecto de futuro para esta firma y trescientas familias de León; de momento no ha aparecido».