La ORA supera las 47.000 multas en medio año al aumentar casi un 10%
Eulsa tramita 4.000 denuncias más pese a la bajada de un 4% en la ocupación.

El aumento del control de los agentes de la ORA ha hecho que pese a bajar la ocupación suban las multas.
La ORA no se para en León. Las multas continúan su crecimiento en la capital leonesa hasta superar en los seis primeros del año las 47.000. Un saco de sanciones impuestas por los agentes en las calles que suponen un crecimiento de casi el 10% con respecto al mismo periodo del año anterior, en el que se firmaron poco más de 43.000 infracciones detectadas en vehículos que habían aparcado dentro de las zonas restringidas sin ticket o que había rebasado el tiempo máximo conseguido por el pago en los parquímetros. El aumento que se produce a pesar de que la ocupación de las plazas de las zonas azul y naranja ha bajado del 80 al 76%, según las últimas estadísticas ofrecidas por Eulsa en los consejos de administración que se hacen con periodicidad mensual, lo que implica menos coches posibles infractores. Un factor corrector, que hubiera incrementado más la estadística, al que se suma que en mayo y junio se han registrado una media de 700 denuncias menos frente a los mismos meses del ejercicio anterior.
Ni siquiera esta bajada en los dos últimos meses ha conseguido aplacar el empuje contabilizado en los cuatro primeros del año, en los que de media se impusieron 1.400 sanciones más que en el cuatrimestre inicial del 2012. Un periodo en el que los controladores han rebasado de media diaria las 350 denuncias, frente a las 290 que había en el 2012, lo que cierre una ratio de entre 10 y 12 multas impuestas por cada uno de los 32 agentes que vigilan las calles de lunes a viernes, de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 20.00 horas, y los sábados tan sólo por la mañana.
El crecimiento de estos cuatro meses sigue la línea que ya se había dado en la segunda del 2012, cuando las multas crecieron un 28% de julio a octubre con respecto al mismo periodo del 2011. Una progresión de las infracciones firmadas que se había iniciado en mayo del pasado año, cuando la ORA empezó a presentar ratios mensuales de 8.400 sanciones.
Más control, más cuidado
Este número de sanciones se ha visto atenuado en los dos últimos meses, en los que las multas rondan las 320 diarias, como consecuencia del aumento del control sobre los ciudadanos que se empezó a notar un año antes. Una presencia que se ha intensificado con mayor número de pasadas de los controladores del servicio de la empresa mixta Eulsa —en la que el Ayuntamiento tienen el 57% del accionariado y la sociedad Empark el resto— por cada una de las 125 calles en las que hay pintura azul, naranja o verde para marcar los 5.366 estacionamientos sometidos a régimen de pago dentro de la ciudad.
Una mayor actividad de los controladores que todavía hace que se guarden de manera tácita los 10 minutos de cortesía que se dan por encima del horario límite del ticket antes de multar, pero que ha acabado con la costumbre que hacía que muchos ciudadanos se confiaran cuando el horario de su papeleta de pago quedaba dentro de los tres últimos cuartos de hora tanto del periodo de mañana como de tarde, en los que ahora no hay tregua para la imposición de las denuncias. El mayor cuidado de los usuarios de la zona de estacionamiento que hace que los números de infracciones no continúa por ahora con su escalada.
La política de funcionamiento que hace que la empresa Eulsa cerrara el pasado año 2012 con una recaudación de más de 3,4 millones de euros en los parquímetros de la ciudad por las plazas de las zonas azul y naranja. Ingresos que permitieron a la sociedad repartir unos beneficios de 1.090.888 euros: 469.081 euros para el socio privado, Empark, perteneciente a Dornier, y 621.806 euros para el Ayuntamiento de León, que además recibe otros 171.723 euros anuales por el canon de la concesión.