Francisco Botas | consejero delegado banco etcheverría
«Pensamos que es un momento para invertir a décadas; nuestra estrategia no es a un año»
Defiende la banca de cercanía, el cliente de toda la vida y ahora también al pequeño inversor, a las pymes que apuestan por una idea. Banco Etcheverría desembarca en León después de la compra de la red de oficinas de Novagalicia. A juicio de su consejero delegado, hay que volver a la actividad de siempre. Más pronto que tarde, la crisis acabará. Por eso su apuesta es a largo plazo.

Francisco Botas, en un momento de la entrevista.
Francisco Botas, consejero delegado de Banco Etcheverría, visitó ayer León. Una entidad que desembarca en la provincia con un proyecto de futuro, una amplia red de oficinas y de la mano del grupo venezolano Banesco. En su cartera de presentación, también un modelo de negocio con buenos resultados en los últimos años basado en la banca tradicional y un crecimiento sostenido.
—¿Cuáles son los planes de Banco Etcheverría a corto, medio y largo plazo en León?
—Primero, llegamos con mucha ilusión. Eso se está traduciendo en muchas expectativas, también en nuestro propio equipo. Nos hemos dado un plazo de tres meses para empezar, hasta después del verano. De momento, estamos cambiando nuestra imagen, conociendo a las personas... Nuestro motor es la financiación, porque somos una entidad que quiere financiar, obviamente a quien nos pueda devolver el préstamo, Queremos trabajar tanto en León como en la provincia, a través de nuestra red de oficinas. Nuestro objetivo es el campo, la industria, el comercio...
—¿Y qué ha visto Banca Etcheverría en León para hacer esta apuesta? Porque las cosas tampoco es que estén muy bien en León, con problemas en muchos de sus sectores tradicionales.
—Yo no lo llamaría apuesta sino estrategia a largo plazo. En primer lugar, contamos con liquidez. Tenemos una forma normal de hacer banca y, en ese camino, se nos cruzó la oportunidad de León y Asturias, que curiosamente tienen para nosotros lazos muy importantes. Nuestros accionistas tienen aquí sus padres, sus abuelos... Nos sentimos, por tanto, como en casa; no es ir a Italia. Pensamos también que es un buen momento para una inversión a décadas. No venimos para un año. Llevamos ya 300 años haciendo banca.
—¿Y esa apuesta se va a traducir en que los leoneses van a poder acceder al crédito más fácil, porque lo que quiere ahora el ciudadano es que fluya el crédito?
—En nuestro balance, por cada 100 créditos que damos, tenemos 140 depósitos. ¿Eso que quiere decir? Que tenemos una enorme liquidez. Queremos invertir, básicamente, en particulares y en pymes. Hasta ahora, la financiación que ha existido ha sido hacia el mundo hipotecario y la vivienda. Queremos financiar ambos y especialmente a las pymes, lógicamente en condiciones de devolución. No hay que olvidar que el dinero del banco es de los depositantes, y hay que vigilarlo muy bien. Nuestro producto es vender financiación, y con ese objetivo llegamos a León.
— ¿Qué sectores ve con más posibilidades en la provincia de León?
—Primero estamos escuchando a nuestra gente. Hay muchas opciones: el sector agrícola, la industria... Creo mucho en la juventud. Dicen que todo está mal, pero hay que confiar en la gente. En segundo lugar, estamos a los dos lados del océano Atlántico. Desde aquí, desde Galicia, existe un colectivo muy importante. Muchos emigrantes retornan por edad y también hay muchas empresas que están buscando nuevos mercados en Brasil, México, Perú, Venezuela... Esa es nuestra idea.
—Los últimos años no han sido buenos para los bancos... al menos en España.
—Hay varias ideas. Primero hay que tener liquidez. Tener un balance acompasado. Tener liquidez es un síntoma de tendencia, un síntoma de rentabilidad. Puedes invertir. Si no tienes, no lo puedes hacer. También la confianza de los depositantes en cuanto a una perspectiva conservadora de gestión. El depositante que ha ahorrado toda su vida quiere tener su dinero ahí. Pensamos que las cosas están cambiando y que más pronto que tarde, la economía va a cambiar. Hay indicadores que nos están diciendo que las cosas empiezan a cambiar. Que hay inversores que se están fijando en España... ¿Cuánto tiempo tardará en llegar esa situación a la economía real? No lo sé. Puede ser 2015, 2017... pero sí se están dando pasos. Al final la economía son ciclos.
—¿Hasta qué punto ha pesado ese origen leonés y asturiano de los máximos responsables del Grupo Banesco, su socio estratégico?
—Al final, todos queremos a nuestra tierra, pero también hay que decir que las decisiones son siempre racionales, de negocio... Sí es cierto que apetece estar más aquí. Hay emoción, sentimentalismo a la hora de trabajar. Coincide todo.