El presidente de Csica afirma que «no hay estafa en las preferentes»
El sindicato de cajas pide no demonizar a los trabajadores.

El presidente del sindicato independiente Csica, en la sede.
El vallisoletano Luis José Rodríguez Alfayate, recientemente elegido presidente del sindicato Csica (Confederación de Sindicatos Independientes de Cajas de Ahorros y Afines), que agrupa a cerca de 22.000 afiliados procedentes de las antiguas cajas, reclama que los políticos asuman «su responsabilidad en el tema de las preferentes». Afirma en una entrevista a Ical que se está «demonizando» a los empleados y que entiende «a los preferentistas afectados», si bien señala que en su venta «no hay estafa».
Su prioridad al frente de la organización sindical, como representante de Banco Ceiss, es «mantener el empleo». Un reto, explica que reconoce que llega en un momento difícil. «En Csica, efectivamente, se abre una etapa nueva pero marcada también por la defensa de unas ideas que hemos venido gestando durante mucho tiempo, manteniendo una línea de continuidad en el sindicato, con el objetivo único y exclusivo de trabajar por y para nuestros afiliados y compañeros. Desde Csica trabajamos en la mejora de la profesionalización de nuestros representantes ante las novedades del sector, con el propósito que den las respuestas rápidas y serias que requieren los tiempos que corren», insiste.
Ceiss: prioridad el empleo
En la misma entrevista, Rodríguez Alfayate cree que se avecina un otoño caliente «porque esto no ha terminado todavía» y, en concreto, sobre el proceso de Ceiss y Unicaja afirma: «Para nosotros es una prioridad el mantenimiento del empleo. Si somos capaces de mantener los puestos de trabajo, después podemos negociar todo. Es difícil, porque con la reforma laboral nos pueden aplicar cualquier cosa, como ya hemos sido testigos en Liberbank; pero, hoy por hoy, tenemos que estar dispuestos a negociar todo».
El portavoz de Csica ve el futuro del sector como incierto. «Supongo que quedarán pocas entidades, así que vamos a estar todos muy concentrados. La banca del futuro será más tecnológica y con una atención personalizada. En ese sentido, la formación de los trabajadores será fundamental. Sin embargo, contradictoriamente, el FROB nos quiere imponer una banca tradicional y yo creo que no podemos volver a la banca de hace 30 años porque no se adapta a los tiempo actuales».
Rodríguez Alfayate cree que aún es pronto para valorar el proceso de fusiones. «Sí que es cierto que en algunas está más adelantado; desgraciadamente, estamos viendo que los resultados no son los deseados: no se está manteniendo el empleo y cada vez que se integran nuevas entidades son los trabajadores los primeros en sufrir las consecuencias. No se puede dar una opinión hasta que el mapa no esté completamente cerrado. Eso será en un par de años», señala en la entrevista.