El Ministerio de Fomento busca socios privados para trenes turísticos sin éxito
Renfe y Feve cuentan con el Al-Ándalus, el Transcantábrico y El Expreso de la . Robla .

Imagen de archivo del interior del Transcantábrico en una visita a la capital leonesa.
La liberalización del sector ferroviario para la explotación de trenes turísticos no ha encontrado, de momento, promotores privados para ninguno de los cuatro que explotan Renfe y Feve, y que tienen a León en parte de sus itinerarios: El Al-Ándalus, el Transcantábrico en sus versiones Clásica y Gran Lujo y El Expreso de La Robla.
Desde el pasado 31 de julio está liberalizado el sector ferroviario para que cualquier operador pueda proponer un plan al Ministerio de Fomento, después de que el Gobierno aprobara el real decreto que daba luz verde a la medida el pasado mes de febrero.
Según un estudio de la consultora pública Ineco, sobre las posibilidades económicas del sector ferroviario en España, la rentabilidad del conjunto de trenes turísticos de Renfe y Feve no está clara. Así, sostiene que mientras los dos trenes de mayor gama, el Transcantábrico Gran Lujo y el Al-Ándalus pueden dar beneficios, El Transcantábrico Clásico y El Expreso de la Robla son deficitarios, aunque también sostiene que los costes son relativos, ya que forman parte del presupuesto total de ambas compañías, integradas bajo la misma marca desde el pasado 1 de enero.
Ineco plantea posibles estrategias para la desregulación de esta actividad; desde la venta pura y dura de los cuatro trenes con sus respectivas marcas, hasta la apertura a la competencia del negocio. De todas formas, por el momento se ha tirado por la calle del medio buscando socios privados para alguno de los trenes por separado o, si la oferta fuera suficientemente atractiva, adjudicar su gestión mediante un sistema de concesiones.
Fomento habría planteado su privatización, según fuentes sindicales, a grandes grupos turísticos españoles, así como a operadores mundiales de este tipo de productos (Orient Express Hotels, Danube Express, Great Southern Rail), sin resultado positivo hasta el momento.
En el lanzamiento de la temporada 2013, el presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar ya anunció que la liberalización del sector ferroviario se iniciaría por los trenes turísticos. «Esto va a suponer que los empresarios del sector, o de otras áreas, que decidan que hay oportunidades de negocio transportando viajeros a los sitios que tienen interés turístico, y ofreciendo servicios complementarios de ocio, puedan competir con Renfe para dar un gran servicio como es el que tiene que dar España a todos los turistas».
Las empresas ven, sobre todo, una excesiva dependencia pública en la gestión.