En menos de un año ya han caído tres clanes de proxenetas rumanos

Imagen de archivo de una prostituta esperando clientes en el área de la Avenida Sáez de Miera.
El detenido y el resto de sospechosos forman parte de un grupo similar a los dos que fueron arrestados entre el otoño y el invierno pasados, en sendas operaciones dirigidas por la Policía Nacional.
Otros tres individuos rumanos, de entre 22 y 26 años de edad fueron encarcelados el 22 de noviembre del 2012 acusados de extorsión, amenazas, coacciones y asociación ilícita, por obligar a prostituirse a varias compatriotas.
La operación se puso en marcha al tener constancia de que los sospechosos aprovechaban presuntamente el vacío que se había producido en el Paseo de Papalaguinda y en Sáez de Miera tras otra intervención policial reciente en la que cinco individuos más fueron detenidos por delitos de carácter similar, tras denunciar los hechos varias de las víctimas a uno de los vigilantes jurados de la puerta de los juzgados de Sáez de Miera. Este primero episodio se conoció el 26 de octubre del año.
Aquel día una de las jóvenes solicitó ayuda al vigilante de seguridad que se encontraba prestando servicio de carácter privado en el edificio de los Juzgados de la capital, manifestándole que ella y otras mujeres estaban siendo amenazadas por unos compatriotas que les exigían dinero por ejercer la prostitución en esa zona.
Los agentes procedieron a la detención de los cinco sospechosos, uno de los cuales ya tenía antecedentes por asuntos similares. En total, han sido nueve los rumanos detenidos por extorsión de mujeres y la Policía Nacional está convencida de que la operación todavía sumará algún detenido más, en vista de que el último episodio no está cerrado.