Stele denuncia el cierre de 46 unidades de educación y la Junta guarda silencio
Aprecian un aumento de la interinidad en el curso que se abre el 10 de septiembre.

Casi medio centenar de aulas no reabrirán sus puertas el día 10 de septiembre.
Entre los cierres de unidades de educación primaria, algunas pertenecen colegios de León capital, contra la idea de que la despoblación sólo destruye tamiz educativo en las áreas rurales. Es en este ámbito, en torno a colegios rurales agrupados donde se aglutina el grueso de las cuarenta y seis aulas que contabilizan los representantes sindicales, que tienen como principal daño colateral el desplazamiento del profesorado que tenían asignado hasta este curso. El sindicato Stele denuncia esta situación de recesión en la educación de la provincia, a la vez que eleva la voz contra lo que consideran un incremento de la temporalidad entre la plantilla de maestros, que de nuevo se verá reducida, en más de una cuarentena de efectivos tal y como reflejan los datos que obran en poder del sindicato, De ninguna de las cifras de alcance para comprender la gestión y el desarrollo del curso escolar que está por llegar —a 12 días de su inicio— aporta explicación o comentario alguno la directora provincial de Educación, Mercedes Fernández, que emplaza al día 9 de septiembre, en la víspera de la apertura de las aulas para los alumnos de primaria e infantil, cualquier aportación oficial al asunto.
Los centros educativos que no abrirán sus puertas el próximo curso se diseminan sin excepción a lo largo de la provincia, con especial relevancia en algunos puntos donde se creía que la demanda de plazas jamás iba a caer al punto de llevar la unidad a la clausura. No fue así; cierran unidades en Ponferrada, la ciudad leonesa, lugares hasta hace bien poco privilegiados por el relevo generacional como el Páramo donde la actividad económica dominante, la agropecuaria, alargaba a medio plazo el asentamiento de población (Bustillo, Laguna Dalga); en zonas de valles mineros donde la crisis ha terminado por repercutir de forma directa en las aulas vacías (Ciñera, Villablino, Villager de Laciana, La Magdalena, Bembibre, Villamanín), y otras áreas en las que hasta hace bien poco se apuntaban como referencia de la pujanza de su pirámide poblacional rejuvenecida, agotada ahora como desvela ahora el cierre de la puerta de la unidad (Quintana de Rueda, Alija del Infantado o La Vecilla). Una línea continua a la que se asoma la estructura educativa cada curso, una constancia, como analiza Carlos Cadenas, responsable del sindicato Stele, que alerta de una cuestión más gravosa para las condiciones de empleo de los maestros. «Vamos hacia una interinidad cada vez más extendida; si se jubilan 1.800 maestros y salen 176 plazas a oposición no hace falta resolver las cuentas», relata al denunciar que no hay coberturas reales ni fijas para las plazas que quedan libres. El día 2 reabren los colegios; el día 10 regresan los alumnos. Salvo en cuarenta y seis unidades.