«Hacemos el máximo esfuerzo, pero no podemos dar la sangre»
Emilio Gutiérrez no oculta su malestar por la situación que vive el Ayuntamiento. En su haber figura haber pagado religiosamente la nómina cada mes, pero advierte: si no se soluciona, la situación puede enquistarse en los próximos meses, lo que llevaría a un escenario límite.
Gutiérrez recuerda que está gestionando una economía «heredada», consecuencia de la mala gestión en el anterior mandato, y que, pese a quien le pese, sacará adelante. «Estamos haciendo el máximo esfuerzo, recortando todo lo posible, pero no podemos dar la sangre», describe gráficamente ante ese encuentro del próximo martes con el Ministerio y la Junta.
Ante la situación «dramática» de las arcas municipales, el tercer ICO ha pasado a segundo plano. Y eso que el decreto del Gobierno, para el pago a proveedores, impone condiciones «leoninas», no tanto en el título primero del decreto ley, que plantea la lucha contra la morosidad como gran reto, igual que anteriores planes, como por las contraprestaciones del segundo título que son, a su juicio, «de difícil cumplimiento» puesto que imponen una reducción adicional de la plantilla municipal en un 5%, «que nosotros ya hemos hecho», recuerda el primer edil. Además, entre las condiciones figura también la elaboración de un «informe vinculante» por parte del Ministerio de Hacienda, que supone en la práctica que quien hace el presupuesto no es el pleno, sino el Estado.
La cantidad a pedir en ese tercer ICO no está tampoco clara. Puede que llegue a 12 millones o se quede en 8. De momento, otros ayuntamientos como Jerez ya han anunciado que acudirán a este nuevo plan.