León crea una tasa de 6 euros al año para las averías del servicio de aguas
La cuota cubrirá el cambio y conservación de las acometidas y los contadores.

Imagen de operarios de aguas en el arreglo de una avería.
Argumentada como una prestación «a todos los usuarios más social, equitativa y progresiva», el Ayuntamiento de León creará a partir del próximo ejercicio una nueva «tasa o cuota para la conservación de contadores y acometidas del servicio de agua potable y alcantarillado» con un coste anual de 6 euros, a razón de 1,5 euros en cada uno de los recibos trimestrales. Un servicio, según el acuerdo ratificado por unanimidad en el consejo de administración de la empresa mixta Aguas de León, con el que se reparte entre los 83.700 usuarios el coste que acarrean estas reparaciones que, hasta ahora, se facturan de manera directa a aquellos ciudadanos que sufran averías. Recibos de más de 1.000 euros que habían originado un rosario de quejas en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (Omic), así como en el Procurador del Común, que llegó a emitir resolución en la que exhortaba a la sociedad, en la que el consistorio posee el 51% del accionariado, para que se hiciera cargo de la prestación. Una nueva vía de entrada de capital por la que se prevé recaudar 503.000 euros anuales a partir del 2014.
La empresa mixta defiende en la propuesta que la asunción de la prestación, asociada a la tasa, supondrá «una paulatina mejora y renovación de aquellas acometidas tanto de agua potable como de alcantarillado que se averían», así como la sustitución de «las antiguas, de plomo o hierro galvanizado, por otras en materiales de uso actual, en cumplimiento de las normativas europeas existentes».
Unas mejoras que se resumen en «un reparto más equitativo de los costes de mantenimiento, dadas las situaciones tremendamente dispares en las que se hallan los usuarios respecto de la situación de las redes generales», lo que produce casos «límite para la economía de algunos usuarios». El argumento principal junto al que se expone que habrá «una economía de ahorro de agua, una disminución del número de obras en la calle y una eliminación de la morosidad». La conservación en la que se hace constancia de que el pago «no incluye las limpiezas de las acometidas de alcantarillado».
Desde este postura, Aguas de León abunda en que la nueva cuota permitirá «una importante renovación del parque de contadores» con el que «cada abonado paga en función de lo que realmente consume»; una problemática que se da sobre todo «el comunidades, a causa de los subcontajes de los contadores divisionarios y de todos en general». Cambios que se inscriben dentro de unas instalaciones en las que el 60% supera los 10 años. El escenario sobre el que la empresa hace una estimación de que será necesario cambiar una media de 3.000 contadores al año. Unos instrumentos en cuya conservación no se incluye la conservación de «roturas por mano airada, por causas que no se correspondan al normal funcionamiento o por heladas».
Casos especiales
La cuantificación de la tasa se basa en los datos del ejercicio 2012. El año en el que se arreglaron 147 acometidas de agua potable, a las que se apunta un coste medio de 1.000 euros; 56 acometidas de alcantarillado, a razón de 1.000 euros por obra; más los 3.000 contadores previstos, a un precio de 100 euros cada uno. En total, una suma de 503.000 euros que se dividen entre los 83.700 usuarios del servicio.
Unos contribuyentes que pagarán 6 euros cada uno al año, salvo en los cerca de 250 casos especiales de consumos de industrias con acometidas de mayor diámetro y contadores de mayor calibre para los que se establece una tasa superior: 12 euros al año para aquellos cuyo diámetro de contador sea de 30 milímetros; 20 euros para los de 40 milímetros; 28 euros para los de 50 milímetros; y 40 euros para los de más de 50 milímetros.