Good Fly descarta volver a realizar vuelos desde León
«A ver ahora cuántas aerolíneas encuentran para poder volar», ironiza.

Pasajeros leoneses protestando en el mostrador de Good Fly.
«Hemos tenido un bache y hemos salido airosos del mismo», aseguró ayer el gerente de Good Fly, Felipe de Burgos, que insistió en que la compañía va a seguir adelante en el futuro. Hasta ayer, el responsable de esta empresa burgalesa no había contestado ni por teléfono ni por correo electrónico a los medios de comunicación que quisieron hablar con él y en sus primeras palabras aseguró que la aerolínea tuvo un problema «puntual» de tesorería.
Felipe de Burgos descartó volver a volar desde el aeropuerto de León «tal y como están las cosas ahora». «Ellos ya han dicho que van a iniciar acciones legales y han rescindido el contrato, algo que me puede parecer justificable», afirmó, a la vez que dijo que la situación es distinta porque «no tenemos un contrato para volar, sino publicitario, entonces ellos sabrán lo que tienen qué hacer».
En opinión de este empresario, son los consorcios de aeropuertos pequeños como el de Burgos y el de León los que tienen el problema ahora de buscar otras compañías que den contenido a sus infraestructuras. «A ver cuántas aerolíneas encuentran para poder volar, lo van a tener más complicado», dijo.
De cara al futuro, la compañía aérea está iniciando el trabajo para volar desde las Islas Canarias a varios puntos de Alemania, Reino Unido, Italia y Polonia. El empresario también indicó que están interesados en volar desde Villanubla, en Valladolid y aseguró que en diez días inician una operativa semanal desde Murcia a Barcelona.
Según manifestó, «volar desde lugares como Valladolid es más fácil porque no tienes a la gente que te pone la zancadilla, porque hay un público objetivo más amplio y porque tienen una pista mejor para hacer vuelos de otro tipo, así como un horario más amplio».
Con respecto al problema suscitado con el consorcio de Burgos, Good Fly avanzó ayer que devolverá el dinero prestado por esta entidad, aunque el director gerente de la empresa no da garantías de que pueda hacerlo en el plazo de un mes.
De Burgos arremetió contra los medios de comunicación y contra el alcalde de Burgos, Javier Lacalle. A ambos acusó de generar un «alarmismo» que provocó una caída en sus ventas en cuanto se conoció la situación de «falta de liquidez» por la que atravesaba la aerolínea.
Afirmó sentirse «crucificado» por haber tenido que solicitar un préstamo para poder terminar los vuelos programados entre el 6 y el 8 de septiembre. Según dijo, cualquier empresa se puede ver en un momento dado con falta de capital circulante «nosotros pedimos ayuda, un préstamo que en ningún caso ha sido un rescate».
El director gerente insistió en que devolverá el dinero «aunque sólo sea por despecho», pero no pudo garantizar que entregará los 45.000 euros en el plazo estipulado de un mes. El día 5 de septiembre en una reunión de urgencia de la asamblea para la promoción del aeropuerto, el gerente se comprometió a abonar esa cantidad.