Cien doncellas para un rey moro
El cortejo previo a las Cantaderas recorrió ayer León para recordar el tributo cristiano que debían de hacer todos los años a Al Andalus para mantener la paz en sus tierras.

Carolina Rodríguez fue la sotadera de este año.
La historia volvió ayer a inundar las calles del casco antiguo de la capital para recordar a las Cantaderas, las cien doncellas que debía de servir año tras año como «infame tributo» al reino de Al Andalus para mantener la paz, pero que tras la Batalla de Clavijo quedaron libres.
Preparadas para desposarse en Al Andalus eran instruidas en la cultura musulmana por la sotadera. Este año el recuerdo de esta figura fue personificada por la olímpica Carolina Rodríguez quien abría la comitiva de recogida de a las mujeres.
Cien mujeres divididas por las cuatro parroquias más antiguas de la capital, Santa Ana, donde comenzaría el paseo, la Iglesia del Mercado, San Marcelo y San Martín.
Una comitiva de más de doscientas personas acompañaban este acto, lleno de tradición y de recuerdo.
Caballeros, músicos, mujeres de todos los estamentos y moros recorrían las calles ante la mirada atónita de los turistas.
A modo de representación del Ayuntamiento, Juan Pablo García Valadés, concejal de fiestas, Cultura Leonesa y Patrimonio, encarnó al rey asturleonés Mauregato, quien aceptó el tributo impuesto por el emir, también presente en la comitiva, Abderramán I.
La lluvia dio tregua a este acto y el espíritu medieval acercó un poco más a todos los leoneses a su historia más pasada que culminó con la dramatización en la Plaza de San Marcelo de la entrega por parte de la sotadera al Emir, Abderramán I, de las cien doncellas que pasarían a formar parte de su reino.
Un acto que aglutinó a cientos de curiosos que acogieron con aplausos el evento, que cerró con un discurso el concejal de Turismo, Julio Cayón. Sería en esta parte en la que increparía a la corte cristiana y a la musulmana por tan terrible tributo.
Pero las Cantaderas concluirán hoy con la tradicional celebración del «Foro u Oferta», en el claustro de la Catedral a las 11.30 horas. En este evento se reunirán un Cortejo Municipal con el Cabildo de la Catedral y mantendrán un enfrentamiento dialéctico en el que tratarán temas como la cultura, el patrimonio u otras necesidades sobre estos temas. No habrá vencedores ni vencidos, aunque la ironía y el humor se puede hacer presente en el desarrollo de la disputa.
También se seguirá recordando el Tributo de las Cien Doncellas, en el que la sotadera, Carolina Rodríguez en esta ocasión será la encargada de danzar ante todos los presentes que seguirán personificando sus papeles medievales. A este evento le seguirá una Eucaristía que cerrará las tradicionales Cantaderas. Este año ante el gran aumento de curiosos que acuden y quedan fuera del claustro, se ha instalado una pantalla gigante para el seguimiento del acto.