sergio polo escobés y el asesinato de cortizo
La mayor acción terrorista de León, sin ser juzgada 18 años después
El gran atentado perpetrado la ciudad de León, que acabó con la vida del comandante Luciano Cortizo el 22 de diciembre de 1995, no ha sido juzgado casi 19 años después. El presunto culpable de este asesinato es el etarra Sergio Polo Escobés. Se supone que fue él quien colocó el artefacto en los bajos del vehículo que explosionó en el centro de la capital en hora punta, dejando malherida a su hija, Beatriz. Polo Escobés se encuentra actualmente en prisión. Fue detenido hace 14 años, en marzo de 1999. Su historia comenzó en 1993, cuando se habría convertido en un miembro legal (no fichado) de la banda. Ese año se integró en el comando Basati. Un año después asistió a Francia a un cursillo de armas y explosivos que dio el histórico dirigente José Luis Urrusolo Sistiaga. En el año 97 pasó a la clandestinidad, tras la desarticulación del comando Araba, y se integró en un grupo satélite del comando Donosti. En el informe presentado en septiembre de 2002 por la Fiscalía General del Estado solicitando la ilegalización de Batasuna, entre las rrazones también se alegaba la presencia de miembros de ETA en las listas, entre ellos Sergio Polo Escobés.