La crisis deja el consumo de energía en el peor nivel de la última década
León produce en Compostilla, La Robla y Anllares la mayor parte de la energía de la comunidad
El recrudecimiento de la crisis y la caída de la actividad económica están detrás de que el consumo de energía en Castilla y León haya descendido en 2012 a los peores niveles en la última década. El consumo se situó el año pasado en 69,8 millones de megavatios hora (Mwh), un 8,4 por ciento menos que en 2011, lo que supone también el mayor retroceso interanual desde 2003. Lejos quedan las cifras de 2007 cuando la Comunidad Autónoma llegó a consumir 83,7 millones de
Mwh, aunque no había visos de la actual recesión.
La memoria anual del Ente Regional de la Energía (Eren) permite comprobar que esta acusada caída del consumo contrasta con la evolución de la generación de electricidad que no ha parado de crecer desde 2008. Incluso, el ejercicio pasado, con 35,6 millones de megavatios hora, está cerca del récord marcado en 2007 cuando se alcanzaron los 37 millones de Mwh. Sólo en 2012, hubo un incremento del 5,7 por ciento.
El principal descalabro del consumo de energía durante el año pasado por fuente de energía correspondió a los hidrocarburos (gasolinas, gasóleos y fuelóleos), que cayó un 15 por ciento. Un porcentaje tan importante está relacionado con el efecto del 'céntimo sanitario' que entró en vigor en Castilla y León a partir de marzo de 2012. Tomando como referencia la medida de la tonelada equivalente de petróleo (tep), se ha pasado de los 3,4 millones en 2011 a los 2,9 millones de 2012. Los derivados del petróleo son una fuente de energía final que copan casi la mitad del consumo en la Comunidad Autónoma. Frente al 49 por ciento de los hidrocarburos está el 32 por ciento del gas natural y el 17 por ciento de la electricidad.
El impacto de la industria y los servicios sigue latente porque consumieron el 71 por ciento de la electricidad en Castilla y León. El resto correspondió al uso doméstico. Lo mismo ocurre con el consumo de gas natural porque de los 22,2 millones de Mwh utilizados el año pasado, el 77 por ciento correspondió al sector industrial. Tanto en un tipo de energía como en otro, este porcentaje aumentó hasta el 85 por ciento en provincias como Burgos, donde la industria tiene un especial protagonismo. Casi uno de cada tres megavatios que consumió el sector secundario en 2012 en la región correspondía al territorio burgalés.
Sorprende que la provincia que más energía eléctrica consume como es Valladolid sea, por el contrario, la que menos produce. Frente a los 2,5 millones de Mwh que consumió solo generó un millón de megavatios. Es decir, es el único territorio, junto a Ávila, con déficit de energía puesto que el resto de las provincias de la Comunidad aparecen con una producción bruta de energía superior al consumo de electricidad, a lo largo de 2012. La autonomía produjo 35,6 millones de megavatios de energía eléctrica el año pasado, un 5,7 por ciento más que en 2011. Se trata de una cifra importante puesto que representa el 12,5 por ciento del conjunto de España (que ascendió a 284 millones de Mwh). Del total de la energía que se generó en la Comunidad, una parte importante salió de la provincia de León, con 11,2 millones de megavatios y fue un incremento del 12 por ciento respecto a 2011.
Por lo tanto, uno de cada tres Mwh de energía eléctrica producido en la Comunidad correspondió a León, gracias al carbón. Las tres centrales térmicas leonesas (Compostilla, La Robla y Anllares) generaron 9,8 millones de MWh, casi tanto como toda la producción de energía eléctrica en toda la región que fue de 11,5 millones .La energía térmica en León no ha parado de crecer en los últimos años, especialmente desde 2009. Entre 2011 y 2010, lo hizo un 300 por ciento. El carbón tiene aún un peso muy importante en el sector, gracias -entre otras cosas- a un Real Decreto de Ayudas, que obligó a las compañías a quemar un porcentaje de este mineral autóctono en las centrales térmicas. También ha ayudado el incremento del precio del gas, motivado por la inestabilidad en los países que tradicionalmente lo han suministrado. La central de Velilla del Río Carrión motivó que la provincia de Palencia también tuviera el año pasado una producción de energía térmica de 2 millones de megavatios.
Detrás de León aparece Burgos en producción bruta de energía eléctrica con 8,9 millones de Mwh, gracias a su potencial en lo nuclear con la central de Garoña (al menos hasta ahora puesto que se produjo al cese de actividad en julio pasado), que aportó 3,8 millones de Mwh en 2012, y en el sector eólico, con 3,9 millones de megavatios. Tras estas dos provincias ‘punteras’, están otros territorios pero con menor volumen. Es el caso de Salamanca, con una producción de 4,4 millones de Mwh en 2012 por las instalaciones hidráulicas, que utilizan la fuerza del agua para obtener energía mecánica que luego se transforma en electricidad. El bajo nivel de los ríos y el caudal muy reducido de los saltos en las presas, por la sequía del año pasado, están detrás de la bajada de producción. Frente a los 5,3 millones de Mwh de 2011 se pasó a los 3,8 millones de 2012. Soria es la siguiente en la lista, gracias a los parques eólicos. No en vano, aportaron 2,8 millones de megavatios del total de 3,1 millones.