La familia de Rubén se ofrece a dialogar con la administración
El fiscal citó a declarar a un inspector y a la trabajadora social como testigos.

Alejandro Calleja, Lucía Loma, Jesús Sánchez, Mar Álvarez y Juan Rodríguez Zapatero.
«Estamos satisfechos que alguien, por fin, nos quiera escuchar», afirmó ayer Alejandro Calleja, padre de Rubén, el niño con síndrome de Down al que se niegan a escolarizar en el centro especial Sagrado Corazón y para quien exigen «un centro ordinario con apoyos» como ha tenido desde que entró en la escuela con dos años.
Alejandro Calleja y su esposa, Lucía Loma, declararon ante la jueza de instrucción número 3 de León en calidad de imputados por un presunto delito de abandono de familia denunciados por la Fiscalía.
Su abogado, Juan Rodríguez Zapatero, que representa también a la asociación Solcom, subraya que la familia «está abierta a dialogar con la administración siempre que se respete su derecho a la educación inclusiva». «Nosotros queremos escolarizar a nuestro hijo», afirmó el padre.
El fiscal, por su parte, citó a declarar como testigos al inspector del centro escolar donde estuvo escolarizado Rubén hasta los 11 años, el colegio público González de Lama, y a la trabajadora social del Programa de Prevención, Seguimiento y Control del Absentismo Escolar del Ayuntamiento de León.
De momento, la jueza no ha tomado medidas cautelares que quedan a la espera de que el Tribunal Constitucional admita el recurso de amparo. «Apoyamos a la familia porque el trato de la administración está vulnerando los derechos fundamentales y el derecho a la educación inclusiva», afirmó María del Mar Álvarez, de Solcom Castilla y León.