Los trabajadores de Everest exigen tapar «agujeros negros» antes de ir a despidos
La plantilla reclama un plan de viabilidad y financiero para evitar 98 extinciones.

Los comités de las tres empresas del Grupo Everest reclaman una negociación conjunta.
En el marco de una unidad de intenciones entre los tres sindicatos con representación en la empresa Everest (UGT, CC OO y USO) y de los comités de las tres empresas en las que está dividida el grupo editorial, la plantilla de la emblemática empresa leonesa, que durante meses ha silenciado la polémica a la espera de una solución que finalmente no ha llegado, dio ayer la cara para advertir que exigirá responsabilidades a la dirección. «Durante meses han gestionado contenciones salariales y eres suspensivos», denuncian, que sólo han tenido como resultado el anuncio del despido de casi un centenar de trabajadores.
Con el respaldo de la plantilla y una única voz sindical, los representantes que han pedido reiteradamente prudencia para colaborar en la salvación de la empresa advirtieron ayer de que no permitirán que los errores en la estrategia empresarial se enjuguen sólo con despidos y recortes en los derechos de los trabajadores.
Tras sucesivos expedientes de suspensión temporal de empleo durante los últimos dos años la empresa anunció finalmente el despido de 98 de los 396 trabajadores que componen la plantilla total del grupo. La dirección pretende negociar los expedientes de extinción con cada una de ellas, mientras los comités exigen un diálogo y un plan de viabilidad conjunto.
El ERE de extinción del 25% de la plantilla del grupo comenzó a negociarse este lunes, día 4, y el plazo para llegar a un acuerdo concluye el 3 de diciembre. De momento no hay acuerdo ni siquiera sobre quiénes deben participar en la negociación, que los sindicatos entienden que debe ser conjunta porque los problemas del grupo son globales.
La empresa ha entregado a los sindicatos documentos sobre la situación económica del grupo. Sin entrar en detalles sobre la contabilidad de Everest, que alega las causas económicas como justificación del centenar de despidos, los sindicatos abogaron por analizar «los agujeros negros» que en los últimos ejercicios han provocado «pérdidas que no han sido ni mucho menos generalizadas» a la compañía.
Entre ellas, las aventuras internacionales en México y Portugal, que han provocado un importante quebranto en los últimos meses. Los sindicatos, según explica Enrique Reguero, de UGT, del comité y responsable de la Federación de Servicios, abogan por abrir «otro tipo de mercados en Europa, donde España puede competir en precio. Pese a la crisis, en Europa se han abierto diez nuevas editoriales, que están teniendo mucho éxito por ejemplo con la literatura para adolescentes».
Reorientar las publicaciones y reclamar apoyo de los colegios locales para sus libros de texto, son algunas de las medidas propuestas, junto con la elaboración de un estudio de mercado serio. «En cualquier caso, lo sorprendente es que durante todo este tiempo no se haya puesto sobre la mesa un plan de viabilidad y financiación que evite la situación actual, en la que lo más fácil para reducir los gastos es recortar la plantilla y los salarios».
Los responsables sindicales en Everest lamentan que se tome esta medida «después de una aventura empresarial de más de 50 años, en la que los trabajadores han contribuido a hacer grande la compañía y a los muchos beneficios que ha tenido».
La plantilla se movilizará el próximo lunes, con una concentración ante la sede (en el polígono de Trobajo del Camino) a las 12.00 horas, para a que reclaman el apoyo de instituciones, sociedad y otros colectivos en dificultades.