Un panorama desolador en algunas áreas y un futuro incierto

SECUNDINO PÉREZ
Los destrozos en algunas de las áreas de la urbanización son evidentes y el panorama es desaolador. Las cañerías, los sanitarios y las conducciones de cobre de las viviendas en las que los legítimos propietarios no están residiendo, son practicamente absolutas en todos los casos. Las áreas que ofrecen menos utilización son pasto de las actuaciones de los ladrones y en otros casos, el estado de abandono es patente. En cualquier caso, el resultado conjunto es el mismo y lo que pretendía ser una urbanización se ha convertido casi en un descampado.