El forense solicitará la exhumación del cadáver del crimen de Navatejera
Frontela confirma su interés por investigar el caso recién reabierto por la Audiencia.

Imagen de archivo de una de las manifestaciones de protesta por el crimen.
El catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Sevilla, Luis Frontela se hará cargo «muy previsiblemente» de la investigación del crimen de Navatejera y en sus primeros planes entra la solicitud de la exhumación del cadáver para la realización de una segunda autopsia, según confirmó en la tarde de ayer desde Sevilla, en conversación telefónica con este periódico.
«No me ha llegado la documentación todavía y de momento solamente tenemos los primeros contactos, pero puedo decirle que casi con toda probabilidad voy a hacerme cargo del caso y le confirmo que la Audiencia Provincial de León ha dado la orden de reabrir la investigación», manifestó Frontela. La decisión de revocar el archivo del caso ya fue anunciada por este periódico el pasado día 15 de noviembre, una vez que la Sección Tercera admitió el recurso presentado por la familia contra el auto que decretaba el archivo del caso por orden de la juez de Instrucción 3.
«No puedo explicarle mucho más porque de momento no me ha llegado la documentación y solamente puedo decirle lo que sé ahora mismo», explicó Frontela, que acaba de llegar de Estados Unidos, donde ha estado realizando una serie de trabajos de cierta importancia. «Lo que sí le puedo confirmar es que hay motivos para reabrir el sumario, porque hay una serie de pruebas que podrían aclarar muchas cosas en torno a ese crimen y podrían darle una vuelta importante. Pero para hablar de cuestiones concretas, tendría que recibir primero todo el material y a partir de ahí ya podríamos tener una idea más concreta», explicó.
Frontela se encargará de la reapertura de la investigación del crimen de Navatejera. Rocío Fernández Ameijeiras perdió la vida de forma violenta en mayo del 2005, después de haber desaparecido de su domicilio durante varios días.
Un sospechoso
La Guardia Civil sospechó durante mucho tiempo de que detrás de la presunta autoría de los hechos pudiera haber estado un compañero sentimental y llegó a detenerlo, pero tras declarar ante el juzgado de lo Penal 1 de la capital, fue puesto en libertad por falta de pruebas, aunque no se levantó su condición de imputado. Él siempre se declaró inocente.
La instrucción resultó especialmente complicada y después de ocho años, se decretó su archivo. No obstante, el letrado de la familia Fernández Ameijieras recurrió la decisión ante la Audiencia Provincial, que ha ordenado la reapertura del caso.
Durante la fase de investigación, la Policía Local detuvo a un súbdito rumano por otro delito. En el transcurso de su declaración inicial, manifestó tener datos sobre la forma en la que se había cometido el crimen y la autoría del mismo. Sin embargo, luego se produjeron una serie de vaivenes que llevaron a no tomar en cuenta su testimonio.
La familia expresó reiteradamente su disconformidad con los hechos: «Solamente pedimos que se haga justicia y que el que lo hizo lo pague».