La integración de Ceiss en Unicaja desvela hoy si cuenta con el aval de los minoristas
Ni Gobierno ni bancos contemplan que fracase la operación, pese a no alcanzar las exigencias.
Con el respaldo total de los accionistas mayoritarios y un porcentaje de apoyo que se considera aceptable por parte de los bonistas minoritarios, Unicaja Banco cierra hoy definitivamente el largo periplo para hacerse con el negocio de Banco Ceiss con el menor impacto posible de los problemas de la entidad de Castilla y León en su accionariado y en sus cuentas. El banco que preside Braulio Medel no alcanzará previsiblemente el porcentaje del 75% de captación total de capital por parte de los tenedores de productos híbridos de la que fue Caja España-Duero, pero las cifras adelantadas en los últimos días se consideran suficientes. En todo caso, ni desde el Gobierno ni desde las dos entidades financieras se contempla a día de hoy otra posibilidad que no sea la integración.
Desde Unicaja porque no quiere asumir otro fracaso (tras el de CajaSur en 2010) y no le conviene quedar como uno de los bancos más pequeños del renovado sistema, además de haber conseguido todas las garantías para salir con bien de la operación; en el del Ejecutivo porque con la troika en retirada, la imagen de la economía del país en recuperación y los enormes quebraderos de cabeza de colocar Catalunya Banco, Banco de Valencia y Novagalicia, no está dispuesto a asumir una nueva nacionalización, venta o liquidación. Ni a desembolsar las multimillonarias cantidades que supondría.
Fin de plazo
Tras dos ampliaciones, hoy concluye el plazo ofrecido por Unicaja a los alrededor de 37.000 tenedores de híbridos de Ceiss para aceptar el canje ofertado. Participaciones preferentes y deuda subordinada que ya fueron canjeados a la fuerza en el proceso de saneamiento de Caja España-Duero por bonos contingentes convertibles (cocos) de Ceiss, con una primera quita de entre el 24,93% y el 60,75%. Acudir al canje ofertado por el banco malagueño supone de hecho una nueva quita, lo que ha animado a los inversores a inclinarse por las demandas judiciales por mala comercialización de productos altamente complejos a ahorradores que no los entendían.
Con el doble objetivo de frenar el creciente frente judicial (de momento con clara ventaja en las sentencias para los demandantes) y de animar la participación en la integración con Unicaja, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) puso en marcha un mecanismo similar a los arbitrajes de las entidades nacionalizadas para que los pequeños ahorradores que hubieran sido engañados pudieran recuperar la mayor parte de su dinero. Con la condición de renunciar a la vía judicial. No fue suficiente, así que Unicaja sumó a última hora la oferta de recuperar en metálico hasta el 75% del valor nominal de los bonos Ceiss a quienes quedaran fuera de la revisión del FROB, una cantidad a la que hay que restar el valor de las acciones y bonos que se entregan de Unicaja y el diferencial de intereses por los cobrados en los híbridos, mucho más altos que los de los depósitos tradicionales. También con renuncia a la demanda.
Y es esta condición la que más ha echado para atrás a los bonistas, y la que más ha animado a plataformas de afectados y a despachos de abogados a instar a rechazar el canje. Lo que en principio podría poner en peligro la operación diseñada durante casi tres años (desde abril de 2011) de tiras y aflojas al amparo de las cambiantes exigencias y exámenes que han vivido en este periodo las instituciones financieras españolas.
Finalmente la oferta de compra de Unicaja a Ceiss se fijó con un valor económico de 334 millones de euros, algo más de un 40% del valor que dio a la entidad con sede en León el informe de Oliver Wyman, 800 millones de euros. Una oferta condicionada en todo caso a que los bonistas aportaran 1.250 millones de euros de capital. Si todos ellos acudieran al canje, tendrían un 26% del capital de Unicaja.
Las previsiones apuntan a que finalmente la entidad que preside Medel haya conseguido alrededor de un 60% del apoyo de los tenedores de híbridos de Ceiss. Prácticamente el 100% de los mayoristas (que aportan unos 330 millones de euros) y más del 40% de los minoristas, otros algo más de 250 millones de euros, teniendo en cuenta la reducción tras las quitas que han sufrido. Y que en la práctica dejaban en 862 millones el porcentaje de capital exigido por la malagueña.
Una cantidad que se da por suficiente, toda vez que el consejo de Uniciaja aprobó la posibilidad de dispensar la condición de alcanzar el 75% si se consideraba conveniente. La operación puede cerrarse en las condiciones alcanzadas, y tanto fuentes de Ceiss como desde el FROB se da por segura.