Hágase su voluntad
Fidel Casas se convierte en el nuevo abad de la Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz en un acto multitudinario.

José Antonio Cabañeros, Fidel Casas, Javier Puente, Clemente Cuevas y Ángel Díez Pertejo, durante la ceremonia .
No era responsabilidad nimia la de estar hasta ahora al frente de La Piedad, la única talla de la Semana Santa leonesa catalogada como monumento nacional. Ni dejaron el listón precisamente bajo Clemente Cuevas y Javier Puente con anterioridad. Pero a Fidel Casas le llegó ayer la hora de dejar de ser seise, y hasta dentro de dos años, la Real Cofradía de Minerva y la Santa Vera Cruz ya tiene nuevo abad que la sirva. Sea enhorabuena.
La parroquia de San Martín vistió ayer galas de primera para oficializar el relevo en la cabeza de la más numerosa de las cofradías que alberga en su sede canónica. Fue con la presencia del subdelegado de gobierno, Juan Carlos Suárez-Quiñones, el concejal de Cultura del Ayuntamiento, Javier Reyero, el decano de los jueces de León, Luis Alberto Gómez, el fiscal jefe, Emilio Fernández, el coronel jefe de la Academia Básica del Aire, Luchas Bronchales y el coronel Manuel Castillo, subdelegado de Defensa, así como la nueva comisaria jefe del Cuerpo Nacional de Policía, María Marcos, amén del senador Luis Aznar y de los abades de algunas de las principales cofradías de la capital.
En misa de doce , como manda la tradición, se ofició el cambio de varas. Y en la fachada lateral de la iglesia, la presentación del nuevo abad «al pueblo de León» que también lo manda la costumbre. «Morala fue mi padrino, y ahí sigue el hombre», explicó el nuevo abad apuntando a su mentor en su primera irrupción en la calle Plegarias.
«Me siento muy bien acompañado por tantos hermanos y amigos», reconoció el abad en el principio de su alocución. «Quiero tener un recuerdo especial para Pepín, nuestro querido seise (fallecido este año) y de la misma manera para Fernando Robles (hijo del que fuera abad Edelmiro Robles) que no se encuentra entre nosotros. Los dos permanecerán en nuestro recuerdo y en nuestras oraciones».
El principal cabeza visible de la cofradía desde ayer agradeció «la confianza que han depositado en mí los compañeros de la Junta de Seises al nombrarme para este cargo que para mí representa un gran orgullo. Estoy feliz de ser desde hoy de ser el abad de la cofradía de mi barrio, el de San Martín».
«En una cofradía centenaria como la nuestra, han sido tantos los abades que me han precedido y tan importante su labor y aportación que yo solamente pretendo ser un eslabón más en la cadena que ha hecho de Minerva lo que en la actualidad es», explicó el entusiasta Casas.
«Os ofrezco mi trabajo y mi ilusión para engrandecer aún más nuestra cofradía», explicó a los numerosos leoneses presentes en el evento. «Estoy seguro de que contaré con el apoyo de todos los hermanos y de los miembros de la Junta de Seises».
Dos años por delante
La ovación que cerró la intervención fue el espaldarazo y prolegómeno a dos años de tarea que tendrán a buen seguro el esplendor máximo en la procesión del Santo Entierro de 2015, que organizará Minerva. Este año (que no es poco) toca conformarse con la Procesión de La Pasión (Lunes Santo) y sorbe todo la Procesión de La Amargura (Miércoles Santo).