Un incendio destruye de madrugada dos viviendas del área de San Esteban
Los inquilinos habían sido realojados pocos días antes a causa de su mal estado.

n Las llamas se iniciaron en torno a las 2.00 de la madrugada y alrededor de las 3.00 se propagaron de forma especialmente virulenta, tal y como muestra la imagen. Alrededor de las 4.30 de la madrugada consiguieron controlarlo y ya de mañana, ofrecía este
Dos inmuebles localizados a la altura de los números 16 y 18 de la calle Benito Arias Montano, del barrio de San Esteban, resultaron destruidos como consencuencia de un incendio que se inició en torno a las dos de la madrugada del pasado martes y que sofocaron miembros del Cuerpo de Bomberos de León alrededor de las cuatro y media de la madrugada, sin que hubiera que lamentar desgracias personales.
Vecinos de las viviendas colindantes dieron la voz de alarma una vez que se iniciaron las llamas, después de que, según manifestaron al menos dos familias diferentes a este periódico, se hubiesen notado interrupciones en el suministro de la luz de la zona poco antes de que se produjera el siniestro.
Inmediatamente se desplazaron a la zona los bomberos, que sofocaron las llamas en el punto en el que se iniciaron, en la esquina de la vivienda del número 16 aunque rápidamente se extendieron al número 18 y dejaron prácticamente destruidos los dos inmuebles.
«Nosotros estábamos en la cama y sentimos sirenas, pero pensamos que era algún accidente de tráfico o alguna ambulancia que había venido a por alguien que se había puesto malo», relataron a este periódico vecinos de las viviendas cercanas a la afectada.
«Yo no me enteré de nada. Esta mañana cuando he salido a la calle me he encontrado todo este percal pero no escuché nada». Al lado, su marido ofrecía una versión diferente de lo ocurrido: «Yo sí me enteré, pero ¿para qué te iba a despertar?».
Los habitantes del inmueble habían sido realojados después de que el Ayuntamiento decretara el estado de ruina de la construcción, por el deficiente aspecto que presentaba.
«Creo que se fueron a vivir a Trobajo o a Oteruelo. En uno de los dos sitios están», manifestaron conocidos de las víctimas del siniestro. «Habían venido ayer por la tarde a sacar cosas, pero hacía una semana que ya no vivían aquí».